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La industria aún puede crecer sin invertir

En 2010, la actividad se recuperaría a los niveles de 2008 y la capacidad actual será suficiente para crecer.

21 de marzo de 2010 a las 12:00 a. m.
La industria aún puede crecer sin invertir

Las proyecciones para este año sostienen que la economía argentina crecerá entre tres y cinco por ciento, pero sin llegar a los máximos de 2008, previos a la caída. A su vez, en los primeros meses de 2010 se está viendo poco movimiento, en general, en los anuncios de proyectos de inversión para ampliar la capacidad productiva. Con este panorama, cabe preguntarse si la industria estará en condiciones de hacer frente a un aumento de la demanda interna, sin un considerable incremento de la inversión. En este aspecto, el dato que surge como relevante es el de capacidad instalada. A nivel general de la industria, el uso llegó a 76,9 por ciento, con lo cual todavía tiene margen para crecer, pero con algunos sectores más complicados que otros. En los principales sectores de actividad de Córdoba, se observa que la capacidad es suficiente para afrontar el crecimiento de 2010. Con esta "tranquilidad" no hay muchas empresas que estén pensando en inversiones para ampliar su capital productivo apostando a un crecimiento a partir del año que viene. "Si la actividad económica se mantiene al ritmo de febrero, crecería 4,5 por ciento en 2010, y todavía le falta otro 3,5 por ciento para llegar al máximo logrado en 2008", dice Gastón Utrera, economista y director de MKT. "Aun suponiendo que desaparecieran las inversiones (cosa que no es así), la economía podría crecer ocho por ciento, sin encontrar límites, al menos por falta de capacidad instalada", explica. Sin restricciones. En particular, señala que para la industria se prevé un piso de crecimiento de ocho por ciento, y todavía tiene otro seis para alcanzar el nivel de actividad previo a la recesión. "Aun sin inversiones todavía hay por delante 14 por ciento de crecimiento industrial sin restricciones de capacidad", agrega. "Es claro que no hay riesgos de cuellos de botella a corto plazo", dice. Con este panorama, las empresas no están urgidas por realizar inversiones, sobre todo, con la incertidumbre política actual y la que se prevé en 2011 por las elecciones. De todos modos, desde Abeceb.com, que dirige Dante Sica, la economista Carolina Schuff, advierte que hay muchos sectores que necesitan ampliar su capacidad instalada pero no se ven inversiones. "Hay un tema de falta de confianza e inestabilidad política que hace que la inversión no responda tan rápido", advierte. "En 2010 va a haber un incremento de la inversión pero no lo suficiente para ampliar la capacidad instalada para el desarrollo a largo plazo", explica. De todos modos, Utrera aclara que la inversión siguió en alrededor del 20 por ciento del producto bruto. Agrega que, por cada tres puntos de aumento de participación de la inversión en maquinaria y equipos sobre el producto (en 2009 fue de 12 por ciento), el PIB puede crecer un punto. Sectores comprometidos. Pero, aunque la industria de bienes finales no tenga mayores problemas y tenga margen para crecer, varios sectores que proveen al sector fabril están al máximo en el uso de la capacidad instalada. "Industrias metálicas básicas (acero y aluminio) y refinación de petróleo son las más comprometidas para crecer", dice Schuff. Si el crecimiento de la producción no alcanza para la mayor demanda, el país deberá recurrir a la importación, como sucedió en el caso de los combustibles (YPF anunció este mes que tuvo que importar naftas). Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en febrero la industria utilizó el 76,9 por ciento de su capacidad productiva, frente al 71,3 por ciento del mismo mes de 2009. Pero, la refinación de petróleo usó 92,3 por ciento de su capacidad productiva; industrias metálicas básicas, 90,1 por ciento; y sustancias y productos químicos 89,2 por ciento. Estos son los sectores más comprometidos, aunque también hay otros por encima del 80 por ciento como caucho y plástico, textiles, papel y cartón, y edición e impresión. En el otro extremo, los sectores productores de vehículos automotores y el resto de la metalmecánica, son los que aún tienen mayor capacidad ociosa: 56,7 por ciento y 56,9 por ciento, respectivamente. De todos modos, en el sector automotor, durante los últimos meses de 2009 la utilización fue mayor, cercana al 70 por ciento. En las terminales, la mayoría trabaja con uno, o está incorporando un segundo turno cuando en los mejores momentos de 2008 se llegó a tres. En definitiva, durante 2009 no se ven, en general, restricciones de capacidad para que la industria abastezca la creciente demanda. Los empresarios todavía tienen handicap para planear inversiones pensando en crecer en el largo plazo.