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Negocios

La foto incómoda de los liderazgos empresariales en Córdoba

La presencia de mujeres en el máximo sillón de las entidades de representación de sectores productivos sigue siendo exigua. Casos a contramano.

11 de marzo de 2023, 00:02
La foto incómoda de los liderazgos empresariales en Córdoba
Poder masculino. El G6, el grupo de representación empresarial que reúne a las principales organizaciones en la provincia, no incluye mujeres. Aquí años atrás enuna de sus reuniones con el Gobernador. Respecto de la foto hubo algún recambio de dirigentes (por relevo en las presidencias), pero todos los entrantes también son hombres. (Foto gobierno de Córdoba).

Hagamos un ejercicio gráfico. Si se sacara una foto al conjunto de máximas autoridades (presidentes/as) de las 50 principales entidades que, con diferente escala y perfil, representan al empresariado cordobés; la imagen mostraría a 44 varones y, entre ellos, a sólo seis mujeres salpicadas.

La evolución de la conversación de género en nuestro país en los últimos años y el avance de la conciencia sobre la necesidad de revertir las injustas brechas que aún mantienen detrás a las mujeres de seguro tornarían muy incómoda la postal; y obligarían a creativos malabares para intentar que esa media docena de dirigentes no parezcan tan pocas. Misión imposible.

Mientras que, por ejemplo, en la conducción de colegios profesionales cordobeses sí creció desde 2020 la cuota de presidentas mujeres y se acortó distancia con el objetivo de paridad (16 titularidades femeninas sobre unos 34 colegios y asociaciones); el nutrido y vigoroso tejido local de cámaras, asociaciones y federaciones que aglutina a la “patronal” de todos los sectores económicos de la provincia sigue ofreciendo un muro empinado y enjabonado para el ascenso de las dirigentes empresariales.

Es cierto que en número ellas también son menos aún en la conducción de compañías; pero de igual manera lo es que en las firmas su presencia y protagonismo ya ganó una proporción que no se refleja idéntica aún en la gremial empresaria. Como también creció su participación en el mercado laboral en los últimos años: la tasa de empleo trepó 9,2 puntos a nivel nacional desde 2004 a la fecha.

En la vereda del frente, en la estructura que tutela los derechos de la fuerza laboral y negocia por ella (los sindicatos), el panorama es aún más masculino que en la contraparte de representación empleadora. Aquí la piedra por picar parece incluso más dura.

Dónde están las mujeres

En el mapa de entidades que habla y actúa en nombre de los diferentes sectores productivos cordobeses, María Pía Astori destaca con el rol de mayor impacto entre el puñado de mujeres que ocupan el sillón de presidentas.

La empresaria que a los 23 años, y ante el fallecimiento de su padre, tomó las riendas de la empresa familiar con excelentes resultados (Astori Estructuras/Construcciones) preside desde 2016 la entidad empresarial cordobesa con mayor proyección y peso nacional: la Fundación Mediterránea.

Astori es además una articuladora clave en el desafío asumido en el último par de años por la organización: tener un rol protagónico en el desarrollo económico de Argentina en los próximos años, aportando un plan económico integral al próximo gobierno y también cuadros calificados para nutrir el organigrama de la burocracia estatal.

Lástima que su caso se cuente como excepción en el mundo de los liderazgos empresariales.

Otra presidencia destacadísima en ese mapa provincial, la de la Unión Industrial de Córdoba, fue disputada por una mujer en el proceso eleccionario de 2022: Isabel Martínez, dirigenta metalúrgica de larga trayectoria. Al no lograr reunir la cuota mayoritaria de preferencias entre los socios, el intento no prosperó. De hacerlo, y como consecuencia anexa, habría interrumpido 60 años de titularidades masculinas.

María Pía Astori, titular de la Fundación Mediterránea, en el último almuerzo de la entidad, rodeada por: el vicegobernador Manuel Calvo,  Juan Schiaretti; Martín Llaryora; Marcos Brito (vice de la Mediterránea) y Carlos Melconian, economista director del Ieral. (Ramiro Pereyra)
María Pía Astori, titular de la Fundación Mediterránea, en el último almuerzo de la entidad, rodeada por: el vicegobernador Manuel Calvo, Juan Schiaretti; Martín Llaryora; Marcos Brito (vice de la Mediterránea) y Carlos Melconian, economista director del Ieral. (Ramiro Pereyra) (Ramiro Pereyra)

Sí ocupan hoy el máximo sillón de diversas entidades sectoriales Beatriz Bederian (cámara de la madera y el mueble), Luciana Mengo (maquinaria agrícola) e Ivana Cavigliasso (maní); para mencionar algunos de los escasos ejemplos.

Un punto importante a destacar es la presencia activa -allí sí, da la sensación de que es “creciente”- de mujeres en el resto de los organigramas de conducción (juntas directivas) de las entidades, y también en sus equipos profesionales permanentes (gerentas, directoras).

Sostener y también ampliar esa participación, incluso con mayor energía de parte de las mujeres, se cuenta como un paso necesario y lógico en el camino hacia las presidencias. Aunque vale preguntarse, ¿es suficiente?

Cuando se analiza el lentísimo ritmo al que este paisaje va cambiando, suman puntos los sistemas de cupo como alternativa a analizar.

Lo demuestra una flamante encuesta realizada por la consultora Zuban Córdoba (mil casos en todo el país): revela que la importancia de contar con liderazgos paritarios en el sector público, privado y de la sociedad civil se presenta con un alto nivel de consenso entre las mujeres. No sólo el 67% cree en las leyes de cupo para cargos políticos: también siete de cada 10 considera que “las fórmulas ejecutivas en empresas” deberían ser mixtas por ley.