La escasez de piloto de avión apuntala el negocio de las escuelas de vuelo
La falta de profesionales en el área es un problema a nivel internacional. Algunas líneas aéreas comerciales decidieron formar a sus pilotos en acuerdo con las escuelas de vuelo, que se multiplican.
La falta de pilotos de avión profesionales es una problemática no sólo argentina, sino que se extiende al plano internacional, en el que la faltante se calcula en unas cuatro mil personas. En este contexto de demanda, las escuelas para pilotos son un negocio que está tomando fuerza a nivel local y las empresas como Lan, están en tratativas con ellas para formar sus propios pilotos. Para poder formarse como piloto profesional hay dos vías posibles: la militar, que se desarrolla en la Fuerza Aérea Argentina, y la civil, que es el caso de las escuelas de vuelo. Estas últimas, a su vez, en Argentina tienen una particularidad que no se registra en el resto del mundo: las hay sólo teóricas, sólo prácticas, y teórico-prácticas. En Córdoba existen siete instituciones capacitadores de pilotos, aunque no todas cuentan con la modalidad de formación integral. "En todo el mundo, la carrera del piloto civil es universitaria, pero en Latinoamérica esta actividad ha sido delegada a aeroclubes", explica Cristian Horrocks, director de la escuela de vuelo Hangar Sud. Visualizando un negocio de nicho, no son pocos los pilotos profesionales que están preparando sus escuelas teórico-prácticas para profesionalizar la formación académica de los pilotos civiles, con el objetivo de abastecer las demandas de las líneas aéreas. Horrocks, por caso, prepara para marzo el lanzamiento de su propia escuela para lo cual, dice, requiere una importante inversión económica impulsada mayormente por el alto precios de las naves. Lo mismo está ocurriendo en ciudades del interior como Marcos Juárez y Villa María, donde el mercado está empezando a asomarse. La demanda en las líneas aéreas. Fuentes de la compañía aérea Lan admiten que hay escasez de pilotos, y que este es un "fenómeno general del que es muy difícil escapar". Es que la oferta actual de pilotos que cuentan con habilitación para volar en transporte aéreo está al límite de su capacidad, lo que repercute indefectiblemente en las compañías. En el caso de Lan, la empresa intenta resolverlo mediante un proyecto de formación de pilotos en el exterior, contratados con 200 horas de vuelo cuyos candidatos se reclutan permanentemente, al margen de las dos grandes convocatorias que anualmente realizan.¿Por qué faltan pilotos? Las razones de la falta de pilotos son varias. Según Cristian Harrocks, una de ellas tiene que ver con que tradicionalmente el mercado fue abastecido por los militares, que se iban a trabajar a líneas aéreas en busca de mejores remuneraciones. Hoy en día, nacen cada vez más líneas aéreas o las ya existentes amplían su flota, con lo cual, la cantidad de pilotos profesionales formados no da abasto. A su vez, para los que eligen capacitarse en el área civil y no militar, los altos costos de los cursos de formación también constituyen un impedimento. "Cuando subió el precio del dólar en 2001, mucha gente no pudo capacitarse por el valor de los cursos. Esos son quienes hoy ya tendrían que ser pilotos con experiencia, por eso hay faltante", apunta Pablo Reynoso, administrador de la escuela de vuelo Alas. La falta de proyección de la carrera de piloto como importante salida laboral es otra de las razones por las que faltan profesionales en esta área. "Es un trabajo muy vocacional y no pertenece al universo de las carreras profesionales tradicionales. Por este motivo, siempre fue vista como una carrera más de "nicho" que siguen los apasionados o con una alta vocación a la aviación", indicaron fuentes de Lan. "La realidad es que no se lo ve como proyecto a largo plazo porque es una carrera auto gestionada, no vas a la facultad a aprender a pilotear aviones", explica Reynoso. En este sentido es que a menudo se ve a la actividad como algo deportivo, no profesional. "Históricamente, la aeronáutica fue tomando como algo puramente deportivo", agrega Horrocks.
Perfil profesional y remuneración
Pago tentador. La de piloto profesional es una carrera tentadora desde el punto de vista remunerativo: un copiloto de línea aérea gana mensualmente entre 9 mil y 16 mil pesos mensuales, en promedio, mientras que un piloto arranca desde los 18 mil pesos por mes. Requisitos de estudios. Para ingresar a las escuelas de pilotos civiles es necesario contar con el secundario completo, lograr un apto físico emitido por el Instituto Nacional de Medicina Aeronáutica, y cumplir con las horas de vuelo necesarias para cada título habilitante. "Para lograr el título de piloto privado (que no permite lucrar con la actividad), es necesario acreditar 40 horas de vuelo, mientras que para ser pilotos comerciales, cuya licencia habilita para el trabajo de taxi aéreo, se requieren 150 horas", explica Eduardo del Pícolo, instructor del Aeroclub Córdoba.Líneas aéreas. Para manejar aviones en líneas aéreas los requisitos son más complejos, y exigen acreditar 900 horas de vuelo, tener certificado de experiencia de vuelo emitido por la ANAC, competencias lingüísticas y licencia de operador radio. Precios. Los precios de los cursos dependen del nivel de complejidad, es decir, si estamos hablando de piloto privado, comercial, o de línea aérea, pero arrancan desde los mil pesos. Con respecto a las horas de vuelo, su costo también tiene que ver con el tipo de curso que se esté realizando, pero en Córdoba promedian los 450 pesos. Inversión mínima. Teniendo en cuenta estos datos, para ser piloto hace falta una inversión mínima inicial de 18 mil pesos aproximadamente. De ahí en más, los montos van aumentando en relación a la complejidad de la nave que se conduzca y el nivel de piloto que se esté por alcanzar. Un dato importante tiene que ver con que, una vez alcanzada la calidad de piloto comercial que permite lucrar con la actividad (como taxi aéreo o con avionetas fumigadoras, por ejemplo), ya trabajando pueden cumplirse las horas de vuelo necesarias para emplearse en líneas aéreas comerciales, sin necesidad de abonarlas independientemente.

