Industriales brasileños esperan un horizonte de estabilidad
Los industriales brasileños no ven en la región un horizonte que permita a la economía volver a crecer a grandes tasas.
Lo dijo Hugo Zattera, presidente de Agrale, fabricante brasileña de maquinaria agrícola, quien junto al gobernador José Manuel de la Sota impulsaron la vuelta a la fabricación de motores diésel en Jesús María, uno porque los necesitaba para los tractores que produce en Buenos Aires, otro porque inició contactos con Pauny para armar un equipo con más componente cordobés.
Agrale vende en Argentina desde hace 40 años, pero hace cinco que produce en Mercedes, primero chasis, camiones y autobuses, y desde marzo tractores, para lo cual invirtió 12 millones de dólares.
Zattera advierte que pese al impacto de la sequía en el agro, Argentina “tiene un potencial extremadamente elevado en productos primarios. Sé de las crisis, pero los que vivimos en América del Sur estamos familiarizados con las crisis”.
En los cinco años de fabricación, Agrale lleva producidas cinco mil unidades en camiones y autobuses. El plan para la línea superior de tractores es lograr en cinco años una participación del 10 por ciento del mercado; sus unidades tendrán 70 por ciento de componente local. En una segunda etapa, producirán una línea media de tractores, que mejorará su posición. Con este programa, Agrale debería crecer el año próximo 20 por ciento en facturación y en empleos.
“La economía mundial está un poco más lenta. Brasil hasta ahora había sido inmune a esto. Los industriales brasileños proyectamos que en 2014 se van a repetir los números de este año. No veo horizonte para grandes crecimientos. Argentina y Brasil crecerán de dos a tres por ciento”, explica el ejecutivo.

