Ganancias, la llave oficial para descomprimir las paritarias
El Iaraf sostiene que actualizar mínimos y deducciones de acuerdo con la inflación real es el camino adecuado para frenar la puja salarial.
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) consideró que el Gobierno puede "contribuir a descomprimir parcialmente las demandas salariales de los trabajadores y, de esa manera, moderar las expectativas inflacionarias", si disminuye la presión tributaria que soportan los asalariados con el Impuesto a las Ganancias. En el marco de la anticipada discusión por salarios, ayer el titular del gremio de Dragado, Juan Carlos Schmid, afirmó que el piso de las paritarias está condicionado por las pautas del año pasado que rondaron el 25 por ciento y aseguró que el sector sindical "no lo va a hacer por debajo de esa cifra".Schmid, quien es portavoz del líder de la central obrera, Hugo Moyano, agregó que falta tiempo para las paritarias, por lo cual "todavía sería aventurado establecer cuáles son los parámetros de las pautas salariales".La mayoría de las paritarias se inician en abril, pero la CGT oficialista –que hace una semana dijo que las negociaciones salariales estarían en torno al 20 por ciento– tomó distancia del Gobierno y salió a aclarar que los gremios exigirán cifras cercanas al 30 por ciento.Dentro de ese complicado escenario, el Iaraf, que preside Nadin Argañaraz, aportó una mirada diferente a través de un estudio donde analiza "el rol que podría jugar el Gobierno" ante los pedidos de mejoras salariales.El informe advierte que el Gobierno "parece reacio a convalidar ajustes de esa magnitud y, en forma indirecta, alienta la posibilidad de que los porcentajes de la negociación se establezcan en torno a un 20 por ciento".Remarca que "la contribución gubernamental debería consistir en evitar un nuevo incremento en la presión del Impuesto a las Ganancias que están soportando los trabajadores, mediante la adecuación de los mínimos y deducciones, y de los tramos de la escala de cálculo del impuesto, para mantener la alícuota efectiva en niveles similares a los del año 2010".Agrega que "un paso más significativo en esa dirección sería disponer los ajustes necesarios para volver a una alícuota efectiva, como la que soportaban hasta el año 2004".En ese sentido, el instituto remarcó que "la medida mencionada no significa para el Estado una baja de recaudación, inclusive implica una suba nominal, sino simplemente resignar un incremento de los ingresos derivado de un nuevo salto en la tasa efectiva del impuesto a los trabajadores".Advierte que "evidentemente, la resolución 3.008 publicada días pasados, que estipula que en 2011 las retenciones a las rentas de cuarta categoría deben calcularse con los mismos valores vigentes desde julio del año 2010, va en dirección opuesta".Puntualiza que "la persistencia de esa dirección para 2011, juntamente con la no actualización de los mínimos y deducciones en porcentajes similares a la evolución de la inflación, provocará un nuevo salto en la presión tributaria de los trabajadores". Apunta que esa situación será incorporada por los gremios "al momento de plantear porcentajes de aumentos salariales para mantener los niveles de ingreso real".Concluye en que "la consecuencia final es que para los empleados una parte importante del incremento salarial obtenido se convertirá en mayor Impuesto a las Ganancias".

