Financiamiento productivo creció menos que la inflación
El stock nominal de préstamos en efectivo aumentó 23,8 por ciento el año pasado. Un tercio del crédito en la provincia se destina a empleados en relación de dependencia.
La asistencia crediticia de los bancos al sector productivo durante 2014 no acompañó ni siquiera el aumento nominal de los precios. Durante el año pasado, el sistema financiero siguió priorizando el crédito hacia las personas físicas (básicamente de consumo). Según surge de los últimos datos del Banco Central, el 31 de diciembre de 2014, la provincia de Córdoba tenía un stock de 39.867,6 millones de pesos de préstamos en efectivo, el 6,1 por ciento del total del país.Este monto es sólo un 23,8 por ciento superior (7.627 millones de pesos) que el financiamiento vigente al último día de 2013, un incremento porcentual que no llega a la inflación oficial y está muy por debajo de las estimaciones privadas.Es decir, una caída del financiamiento en términos reales, pese a que siguieron vigentes préstamos subsidiados como las Líneas de Crédito para la Inversión Productiva que los bancos están obligados a otorgar por un porcentaje de su cartera.En el país, el aumento nominal fue aún menor que en Córdoba: sólo 18,5 por ciento, pese a que los depósitos del sector privado aumentaron 29 por ciento, según la información del Banco Central. Diferencias sectoriales Pese al anterior panorama general, no todas las actividades económicas tuvieron la misma suerte en el sistema bancario. Del total de préstamos, el rubro más relevante sigue siendo el de "personas físicas en relación de dependencia laboral", con un 35,8 por ciento del stock total en la provincia.Los empleados que viven en Córdoba tenían créditos por 14.195,6 millones de pesos al finalizar 2014, un 28 por ciento más que el mismo período del año anterior. Aquí el destino más importante es el consumo, tanto en préstamos personales como en tarjetas de crédito; los prendarios e hipotecarios no aumentaron más de 10 por ciento en el año.Dentro del sector productivo, el agro y la industria son los que siguen teniendo mayor participación en el financiamiento dentro de la provincia (19 y 14 por ciento, respectivamente).Pero, durante 2014, la asistencia crediticia tuvo un desempeño mucho menor que el resto de los sectores: en términos nominales, los préstamos para la producción primaria crecieron sólo 16,7 por ciento y, para la industria manufacturera, lo hicieron en un 19,1 por ciento. Aquí se destacan subas superiores al 40 por ciento en fábricas de alimentos y bebidas, y en el segmento de textiles y cuero, compensados por caídas de 27 por ciento en el rubro químico.Uno de los sectores que mostraron subas similares a la inflación privada fue el comercial (un 33,2 por ciento de aumento), sobre todo el segmento mayorista (con un alza de 52,3 por ciento). Son empresas en las cuales la mayor parte de financiamiento es de capital de trabajo de corto plazo (descuento de cheques o descubierto en cuenta corriente).Los rubros de servicios fueron los menos beneficiados con la asistencia bancaria. En promedio, el sector creció sólo 11,8 por ciento durante 2014. Dentro de este, el segundo rubro más relevante, transporte, almacenamiento y comunicaciones tuvo una suba del 26 por ciento. Pero el rubro con mayor peso financiero, el inmobiliario, sólo creció ocho por ciento.Se destaca el incremento del 190 por ciento en los préstamos de hotelería y restaurantes, pero con un monto muy poco significativo (en 2013 eran menos de 24 millones de pesos). Morosidad La recesión que vivió la economía nacional y de Córdoba en 2014 no tuvo un fuerte impacto en el nivel de cumplimiento con el sistema bancario. Los datos del Banco Central señalan que el 96,6 por ciento de la cartera de préstamos en Córdoba estaba en situación normal a fin de 2014, un nivel similar al 96,5 de un año atrás. Es apenas superior al promedio nacional. En este aspecto sobresale el leve incremento en la morosidad del segmento de personas físicas en relación de dependencia, de un 4,7 por ciento de la cartera a fin de 2013 al 5,1 por ciento el último día de 2014. En el sector productivo, la cartera anormal no supera el tres por ciento.

