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Entre la vieja receta y la "sintonía fina"

En esta etapa económica será clave lograr una mejora sustancial de la productividad de las cadenas de valor. Para ello hay que abordar los incentivos a la inversión, la estructura de nichos y la especialización. Dante Sica.

04 de diciembre de 2011 a las 12:02 a. m.
Dante Sica (Director de Abeceb.com)
Entre la vieja receta y la "sintonía fina"

Tras las elecciones del 23 de octubre la economía pasó a ocupar un primer lugar dentro de la agenda planteada por el Gobierno. Ello quedó plasmado a partir de una serie de anuncios y medidas tomadas por el Ejecutivo para comenzar el nuevo proceso al que se lo denominó como de "sintonía fina". El paquete incluye desde la revisión de subsidios y medidas para contener al dólar, hasta el reconocimiento de la inflación como una real problemática. Ante este panorama cabe preguntarse si estamos en presencia de un giro en la política económica oficial o si tan sólo se trata de una reformulación de la receta que fue aplicada hasta ahora. Los controles para inhibir la compra de dólares llegaron unos días después de conocidos los resultados de los comicios, aunque el Central ya se había encausado en su cruzada contra la moneda estadounidense con fuertes ventas en el mercado. Primero fue el turno de las aseguradoras y la norma que obligó a que repatriaran sus inversiones o tenencias en el extranjero, luego, se dispuso que tanto las empresas mineras como las petroleras liquidaran el ciento por ciento de sus exportaciones en el mercado local y finalmente, llegó la implementación del control de la compra-venta de dólares a través de la Afip. Este cóctel para detener al dólar tuvo, como era de esperar, resultados contrarios a los esperados, lo que obligó a dar marcha atrás y a flexibilizar el operativo cerrojo. Con eso se logró calmar la tendencia, aunque la falta de dólares sigue presente. Otro de los temas que volvió a ubicarse en el centro de la escena fue la inflación y la noticia es que lo hizo por boca del oficialismo. Es que los costos laborales están hoy por encima de los niveles que supieron alcanzar en la década del '90. El deterioro de la competitividad ha sido evidente, frente a varios años consecutivos con precios escalando a dos dígitos y con un tipo de cambio funcionando como ancla nominal.En el capítulo de los subsidios, son los fríos números los que una vez más obligaron a replantear lo hecho, tras varios años con tarifas que permanecieron congeladas. Para 2011 el monto de subsidios podría escalar hasta los 74 mil millones de pesos, esto es, 55 por ciento por encima de lo verificado el año anterior y con un peso cercano al cuatro por ciento del PBI. La decisión de comenzar con los recortes a los subsidios no parece otra cosa que un reconocimiento de que las cuentas ya no dan.Queda claro entonces que la "nueva" agenda del Ejecutivo está guiada, por el momento, por las urgencias que plantea la macroeconomía. Las decisiones siguen acotadas al corto plazo, en pos de corregir viejas distorsiones que ponen en jaque la continuidad del modelo. En ese sentido, una vez que lleguen las correcciones, el desafío y la agenda del mediano y largo plazo tendrá que centrarse en la microeconomía. Es allí donde se ubica realmente el trabajo de "sintonía fina", ya que con las mismas políticas aplicadas hasta ahora ya no se llegará a los mismos resultados obtenidos en el pasado. Para pasar a la etapa de la "sintonía fina" se requerirá de un análisis pormenorizado para detectar los sectores donde hagan falta mayores inversiones para, a partir de allí, otorgar nuevas condiciones genuinas de competitividad. El Plan Nacional Industrial 2020 es un buen inicio para avanzar en este sentido, pero hasta el momento su implementación ha consistido en un diagnóstico de los sectores y la definición de metas ambiciosas, pero poco refiere acerca de medidas concretas para allanar el camino hacia los objetivos planteados. En este sentido, avanzar sobre los foros sectoriales es fundamental. Ello implica abordar el tema de incentivos a la inversión, la estrategia de nichos y hacer un profundo análisis de especialización y crecimiento para superar las fuentes de escasez. Hoy, el mercado laboral se encuentra cerca del pleno empleo (7,3 por ciento de desocupación), pero la apertura por nivel educativo da cuenta de que el desempleo es cercano al 18,4 por ciento en los segmentos de menor nivel educativo, lo que marca que será clave el tratamiento de la capacitación.En conclusión, el desarrollo de inversiones productivas será de gran utilidad para soslayar las restricciones de capacidad instalada y dar sustentabilidad al proceso de crecimiento actual. Ello demandará una sustancial mejora en la productividad de las cadenas de valor de manera que se vaya encaminando su competitividad estructural.