El 82% móvil podrá debatirse en agosto
Boudou no logró convencer a la oposición en el Senado .
Buenos Aires. El 82 por ciento móvil para los jubilados podrá debatirse en el Senado durante la primera semana de agosto, una vez concluido el receso invernal que ahora comienza.
Ayer, el proyecto de ley motorizado por la oposición política obtuvo dictamen de mayoría de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, una semana después de que hiciera lo propio la de Trabajo y Previsión Social. Con esto, quedó abierto el camino para el debate.
La heterogénea oposición desconoció los argumentos en rechazo del 82 por ciento que desgranaron el ministro de Economía, Amado Boudou; el vice Roberto Feletti, y el titular de la Anses, Diego Bossio, en un plenario que reunió a esas comisiones y a la de Coparticipación Federal.
La exposición incluyó fuertes cruces y chicanas políticas de los funcionarios con senadores de la oposición, como el jefe del bloque radical Gerardo Morales, el también radical Nito Artaza y María Eugenia Estenssoro (Coalición Cívica). Hasta que, cuando habían pasado tres horas, Morales mocionó "correr el dictamen" para su firma, lo que se hizo con Boudou en el micrófono. El jefe del bloque oficialista, Miguel Ángel Pichetto, ordenó de inmediato el repliegue de su tropa.
Con la firma del "Lole"
Sobre el final, apareció Carlos Reutemann. Puso su firma junto a los también justicialistas disidentes Juan Carlos Romero y Carlos Verna; los radicales Morales, Ernesto Sanz, Laura Montero y Roy Nikisch, y Estenssoro.
El proyecto de ley de autoría del socialista Rubén Giustiniani y de Morales directamente establece el 82 por ciento del salario mínimo, vital y móvil para el haber jubilatorio mínimo; hoy aumentaría a 1.230 pesos de los actuales 895. Pero no precisa de dónde provendrá el dinero para afrontarlo, la médula del debate entre el oficialismo y la oposición.
Sabor amargo. "Nos llevamos un sabor amargo", se lamentó a la salida Boudou, quien al igual que Eric Calcagno, presidente de Presupuesto y Hacienda, calificó la avanzada opositora sobre el 82 por ciento de "jugada política" para "desgastar" al Gobierno. Calcagno, de todos modos, se mostró confiado en el debate en el recinto y en revertir el revés a la hora de la votación.
El titular del Palacio de Hacienda insistió en la "imposibilidad" financiera del Gobierno para afrontar el 82 por ciento; defendió la política jubilatoria desde 2003 y remarcó la falta de sustentabilidad financiera temporal de la propuesta.
Además dijo que el proyecto del Senado supondría un gasto anual de 22.405 millones de pesos, mientras que el que tiene dictamen en Diputados (actualización de haberes para el resto de la escala jubilatoria, según fallos de la Corte) implicaría un déficit de 30 mil millones de pesos (2,48 del PBI). Y hasta llegó a hablar del riesgo de un "default previsional" que arrastraría a un "default de la economía", como sucedió en 2001.
También puso el dedo en la aparente contradicción del planteo de la oposición: mientras impulsa el aumento del gasto con el 82 por ciento, ha presentado proyectos para reducir los ingresos, entre otros la derogación del impuesto al cheque y las retenciones. "Sumado -sintetizó- generarían un déficit anual de 80.000 millones".
Boudou se cruzó con Morales. Cuando el radical dijo que la Anses es "la cajita feliz" del Gobierno, el ministro le recordó el recorte de las jubilaciones durante la Alianza. Artaza le objetó el pago al contado al FMI y Giustiniani dijo que "no exageramos cuando hablamos de una Anses rica con jubilados pobres".
Presente, aunque no integra ninguna de las comisiones, el radical cordobés Ramón Mestre sostuvo a este diario la necesidad de dar sustentabilidad al régimen previsional y se mostró "reticente" con la iniciativa opositora. Defendió en cambio la idea de que el debate abra una discusión para reformas de fondo de los sistemas tributario y previsional.

