Crecimiento económico y disparidades regionales
Las elevadas tasas de crecimiento no alteraron el statu quo regional. Mary Acosta.
La economía argentina creció fuerte entre 2002 y 2008, a una tasa que ronda el 8,5 por ciento anual. Este significativo avance del nivel de actividad también tuvo lugar en la economía cordobesa, que creció al seis por ciento promedio anual en ese lapso. Esta etapa de elevado crecimiento económico, bajo un nuevo modelo de asignación y distribución, permitió una disminución significativa de la desocupación, aun cuando una inflación creciente deteriorara el poder adquisitivo de la población. Sin embargo, este progreso no llegó a todas las regiones de Córdoba de igual manera: hubo ganadores y perdedores. Para comparar los niveles de bienestar entre las poblaciones de los distintos departamentos utilizamos el Producto Geográfico Bruto (PGB) per cápita . En 2002 el grupo de cinco departamentos de mayor PGB per cápita estaba integrado por Totoral (15.835 pesos), Juárez Celman (15.462), Río Primero (14.528), Marcos Juárez (11.739) y General Roca (10.135). Las cinco circunscripciones del otro extremo eran Sobremonte (3.723), Pocho (3.620), San Javier (3.462), San Alberto (3.311) y Minas (2.901). O sea, los distritos más avanzados presentaban un PGB por habitante, en promedio, 4,7 veces más grande que el generado en los menos desarrollados.En 2008, los cinco departamentos más desarrollados fueron: Juárez Celman, Totoral, Tulumba, Presidente Roque Sáenz Peña y Marcos Juárez (entre 18.526 y 14.134). El grupo de los más rezagados estaba conformado por Pocho, Cruz del Eje, San Javier, San Alberto y Minas (entre 5.117 y 3.636). En el grupo de los más desarrollados Tulumba ingresó por Río Primero, y entre los menos favorecidos, Cruz del Eje por Sobremonte. Además, la brecha entre los más ricos y los más pobres tuvo una leve baja: el PGB por habitante promedio de los más ricos es 4,1 veces más grande que el de los distritos más atrasados. La información disponible no contempla la evolución posterior a 2008 y no se puede conocer el impacto de la crisis internacional a nivel regional. No obstante, queda en evidencia que las elevadas tasas de crecimiento junto con las políticas gubernamentales en la provincia no lograron alterar el status quo entre los departamentos de manera significativa, sólo permitieron una leve mejoría en términos relativos entre los distritos menos avanzados respecto de los más ricos. La clave para dinamizar las economías regionales pasa por dotarlas de mejor infraestructura básica, junto con la implementación de programas gubernamentales de asistencia económica que busquen potenciar el perfil productivo de los departamentos menos avanzados, utilizando herramientas fiscales que promocionen la creación de empleo.

