Contactos y varios desembarcos en la política
Rubén y Néstor Borello acercaron a los estacioneros a Juez, les sumaron masa crítica a su gestión municipal. Javier Cámara.
Algunos miembros del sector de estacioneros denunciados por sus competidores por expender GNC a precios irrisorios lograron forjar, en los últimos años, una relación importante con el juecismo.
Cuando Luis Juez fue echado por el delasotismo de la desaparecida fiscalía de control administrativo y anticorrupción, y decidió formar su propio partido político, convocó a su amigo de la infancia Rubén Borello para que lo acompañara en la aventura política.
Borello no sólo aceptó participar sino que también sumó a su padre Néstor Borello, quien a la postre resultó presidente provisorio del Concejo Deliberante de Córdoba durante la segunda parte de la gestión municipal de Juez. Borello padre es propietario de una estación de servicio en La Calera, mientras que Borello hijo se dedicó durante muchos años a la instalación de estaciones de servicio de GNC.
De esas labores profesionales surgió una amistad que perdura entre los Borello y el estacionero Luis Pavone. Y un poco más tarde, con el titular de la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines de Córdoba (Fecac), Raúl Castellano. Fueron los Borello quienes acercaron a los estacioneros a Juez.
Mientras que Pavone limitó su participación a la donación de fondos para las campañas del líder del Frente Cívico (los aportes figuran en las rendiciones de cuentas de las campañas juecistas), el dirigente de la Fecac reclamó más protagonismo y, en las elecciones legislativas provinciales de 2003, encabezó la lista de candidatos del Partido Nuevo. Meses después, Castellano asumió la banca de legislador provincial como presidente del flamante bloque de parlamentarios juecistas. Y duró en el cargo hasta diciembre de 2007.
Borello no fue la única conexión de Juez con Pavone. El segundo presidente de bancada que tuvo el Frente Cívico en la Legislatura - el ahora ex legislador Miguel Ortiz Pellegrini - también cultivó una relación profesional con Pavone, a quien defendió en un juicio. Allegados a Ortiz Pellegrini aseguraron que el empresario le pagó los honorarios al abogado con un automóvil Mercedes Benz.

