Alimentarias dicen estar con costos de producción al límite
Ayer hubo bloqueos y paros, antes de dictarse la conciliación obligatoria. Según la cámara del sector, desde 2002 los salarios aumentaron 800 por ciento.
La industria de la alimentación, y en particular el sector Pyme, se encuentra al límite de sus costos de producción, según coinciden en advertir los empresarios del sector, en un marco de crecientes protestas gremiales. El impacto de los salarios varía según el grado de tecnificación (alrededor de 20 por ciento para las más tecnificadas o más de 30 por ciento para las que usan más mano de obra). También es clave para las exportadoras, dada la pérdida de competitividad que implica la inflación combinada con un dólar estable. Daniel Funes de Rioja, titular de la Federación de Industrias de Productos Alimenticios de Argentina (Fipaa), señaló a La Voz del Interior que "desde 2002 hasta la fecha los salarios de convenio del sector de la alimentación aumentaron un 800 por ciento". El directivo, junto al titular de la Unión Industrial Argentina, José de Mendiguren, se reunió ayer con la presidenta Cristina Fernández, quien volvió a reclamar por los conflictos gremiales.Tras dos días de bloqueos a los ingresos de las fábricas alimentarias, a los que se sumaron ayer paros de dos horas por turno, el Ministerio de Trabajo de la Nación dispuso la conciliación obligatoria por cinco días entre la Fipaa y la Federación de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (Ftia), por lo que el gremio levantará en ese período las medidas de fuerza.La conciliación comenzó a regir a la medianoche y, si a su término no se llega a un acuerdo, "las partes quedan liberadas" para llevar a cabo las medidas que consideren convenientes, dijo el titular del gremio de Capital Federal, Rodolfo Daer.Héctor Morcillo, secretario general del Stia en Córdoba, dijo que se acatará la conciliación y señaló que mañana se realizará una primera reunión con la federación empresarial y, el martes, la primera audiencia en la cartera laboral para avanzar en la paritaria.El gremio reclama un básico inicial de bolsillo de cuatro mil pesos (actualmente es de 2.880 pesos), lo que implica una suba del 42 por ciento. La federación empresarial ofrece un 24 por ciento, en cuotas, hasta abril del año próximo. Ayer se reiteraron los cortes en los accesos de las fábricas en todo el país.Funes de Rioja recordó que la industria otorgó "un incremento del 35,2 por ciento en 2010, superando en los últimos años cualquier medición de índice de precios al consumidor, por lo que el sector no puede responsablemente satisfacer tremendo requerimiento sin afectar la competitividad y el empleo".Por tratarse de una industria muy heterogénea, que incluye desde grandes empresas hasta Pyme regionales, el costo laboral es muy variado. Funes de Rioja dijo a este diario que el costo laboral total en Argentina (con cargas sociales y demás) es de 10,80 dólares la hora y, con el aumento del 24 por ciento, subiría a 13 dólares. Indicó que en Brasil es de 8,90 dólares la hora; Chile, 6,70 y México, 4 dólares".Aseguró que actualmente el nivel de rentabilidad del sector es del cuatro por ciento.Advirtió que, por un lado el reclamo salarial "afectará a las Pyme y a las economías regionales", y a "la competitividad exportadora, en el caso de las grandes empresas"."Hoy la industria de la alimentación pasa por un momento muy delicado. Con este aumento que pide el Stia van a matar a las Pyme", alertó Jorge Riva, del Grupo Dulcor.Eduardo Fernández, titular nacional de Apyme, coincidió y se pronunció por una segmentación de los incrementos según el tamaño de empresa.

