Zona de protestas antimineras en Perú, bajo "estado de sitio"
Tras más de ocho horas de diálogo sin acuerdos el domingo pasado, Ollanta Humala declaró el estado de emergencia en la región de Cajamarca, donde hubo una tensa calma.
Lima. La región peruana de Cajamarca permanecía ayer en una tensa calma, vigilada por policías y militares tras la declaración del estado de emergencia (una suerte de excepción o estado de sitio) en cuatro de sus provincias por la huelga antiminera que comenzó hace casi dos semanas. El estado de emergencia, en vigor desde la medianoche del lunes, suspendió durante 60 días las garantías constitucionales relativas a la libertad y seguridad personales, la inviolabilidad de domicilio y la libertad de reunión y tránsito en el territorio de las provincias de Cajamarca, Celendín, Hualgayoc y Contumazá.Fue anunciado antenoche por el presidente Ollanta Humala. El presidente afirmó que su gobierno "ha mantenido una apertura total al diálogo desde que se inició el conflicto" pero "la intransigencia de un sector de dirigentes locales y regionales se ha puesto nuevamente de manifiesto".En ese contexto, subrayó que la administración central "tiene la obligación de garantizar la vida y la tranquilidad de las personas, restablecer los servicios básicos de educación y salud, así como hacer respetar el libre tránsito y preservar la propiedad pública y privada".Según la policía de la ciudad de Cajamarca, ayer se reanudaron las actividades comerciales, las clases y el tránsito por las carreteras, así como los vuelos comerciales, que estaban suspendidos durante cinco días.La ciudad fue tomada el domingo por soldados, que fueron autorizados a intervenir en apoyo de la policía para resguardar los "puntos críticos" vitales para el normal desarrollo de las actividades de la población.El ministro del Interior, Óscar Valdés, declaró ayer, tras hacer un recorrido por la ciudad, que "la población está reiniciando sus actividades normales". Agregó que "el gobierno ha hecho uso de una herramienta constitucional, que no debe alarmar a nadie", pues lo que se persigue es que "Cajamarca esté libre de movilizaciones violentas, que los negocios no se cierren y que los chicos puedan ir al colegio".Por su parte, el presidente del Consejo de Ministros (jefe de gabinete), Salomón Lerner, explicó ayer que "las fuerzas armadas en principio brindarán una colaboración en los lugares estratégicos de la ciudad, como puentes, carreteras y lugares de servicios públicos".El domingo, una comisión liderada por Lerner se reunió en Cajamarca durante más de ocho horas con dirigentes y autoridades locales que promovían la huelga, sin llegar a un acuerdo. Tras el fracaso de las negociaciones, Humala aseguró en un mensaje por televisión que las autoridades agotaron todos los caminos para resolver el conflicto en democracia, por lo que resolvía declarar el estado de emergencia.Lerner añadió hoy que cree que en los próximos días los manifestantes "podrían levantar el paro oficialmente y firmar los acuerdos, que, en principio, el domino en la asamblea fueron aceptados".El presidente regional, Gregorio Santos, que apoya la huelga contra el proyecto aurífero Conga, que según estimaciones dañaría de manera irreversible reservas de agua de la zona, criticó la decisión de Humala y pidió que la revoque. Pese a que la empresa informó de la suspensión del proyecto, los huelguistas exigen al gobierno de Lima su anulación definitiva.

