Temas del día:

Yingluck Shinawatra es la nueva jefa de gobierno de Tailandia

Por una abrumadora mayoría, la joven tailandesa será primera mujer en alcanzar el cargo.

03 de julio de 2011 a las 06:03 p. m.
Agencia Télam
Yingluck Shinawatra es la nueva jefa de gobierno de Tailandia

Yingluck Shinawatra, candidata del partido del depuesto premier Thaksin Shinawatra, logró hoy una abrumadora mayoría en las elecciones generales de Tailandia y será la primera mujer en alcanzar la jefatura de gobierno de este convulsionado país. Tras el conteo de más del 90 por ciento de los votos realizado por la Comisión Electoral, el Pheu Thai (Partido de los Tailandeses) tiene asegurados al menos 260 escaños de los 500 que conforman el Parlamento.La Alianza para la Democracia (PAD), del actual primer ministro, Abhisit Vejjajiva, alcanzó los 162 escaños, mientras que el resto de las bancas se distribuyeron entre cuatro formaciones menores.De confirmarse finalmente estos porcentajes, el Pheu Thai tendría mayoría absoluta necesaria para gobernar, aunque ya anticipó que invitará a varios partidos menores a formar una coalición, como al Chatthaipattana.A partir de hoy, según la Constitución, el Parlamento tiene 60 días para designar al nuevo primer ministro, que se descuenta será Yingluck.Abhisit reconoció rápidamente su derrota en las urnas y felicitó a Yingluck."Felicito al Pheu Thai por la oportunidad que tiene de liderar el próximo Gobierno y deseo a Yingluck Shinawatra todo el éxito como primera mujer en ser primera ministra de Tailandia", dijo Abhisit en declaraciones a la televisión local."Yingluck debe tener su oportunidad. Todos queremos la reconciliación y los demócratas están preparados para ir a la oposición", agregó el derrocado primer ministro."Tenemos mucho trabajo por delante", dijo por su parte la ganadora de los comicios en la sede de su partido, en Bangkok, según consigna la agencia de noticias DPA.Yingluck, de 44 años y sin experiencia política previa, entró hace unos meses en la carrera electoral, en la que hizo de la reconciliación nacional de la dividida sociedad tailandesa su principal bandera.Thaksin, cuyo gobierno fue derrocado en 2006, vive autoexiliado desde 2008 para evitar acabar en la cárcel, pues está condenado a dos años de prisión por abuso de poder, aunque tras los comicios aspira a volver al país. "No quiero causar problemas, sólo contribuir a buscar soluciones", dijo.El Pheu Thai prevé una especie de amnistía para los que en los últimos años fueron acusados o condenados por los disturbios políticos.En la sede del Pheu Thai, los simpatizantes de Yingluck celebraron la victoria con una enorme fiesta. Miles de personas se congregaron allí desde mediodía a la espera de los resultados oficiales y los primeros pronósticos superaron todas las expectativas."Yingluck número uno", gritaban emocionados los simpatizantes de la candidata que irrumpió hace unos meses en la campaña electoral sin tener experiencia política previa, pero con una exitosa carrera en el imperio empresarial familiar.Tailandia padeció 18 golpes de estado y 17 constituciones distintas, desde su proclamación como democracia en 1932.Pero vive en medio de una crisis política desde hace seis años cuando los opositores a Thaksin salieron a la calle para protestar contra sus supuesta corrupción y finalmente el Ejército dio un golpe de Estado.Un año más tarde, los tailandeses escogieron de nuevo un gobierno cercano a Thaksin. Los opositores -los llamados "camisas amarillas"- volvieron a tomar las calles hasta que un tribunal disolvió el gobierno con argumentos dudosos.Fue entonces cuando el actual primer ministro llegó al poder.Su formación, el PAD, lleva 20 años sin ganar unas elecciones.En 2010, los entonces opositores "camisas rojas" protagonizaron manifestaciones masivas y durante semanas ocuparon el centro de Bangkok.Los disturbios se saldaron con la muerte de 92 personas y la intervención del Ejército.La duda, según los principales analistas políticos, es saber qué actitud tomará ahora la facción política y social que respaldó al PAD, sobre todo la de los generales que depusieron a Thaksin y la de los seguidores del movimiento de los "camisas amarillas".El jefe del Ejército, general Prayudh Chanocha reiteró durante la campaña electoral que el estamento castrense no tenía la intención de llevar a cabo un nuevo golpe de Estado. Las incógnitas son muchas porque la historia, desde 1932, les juega en contra de ese supuesto espíritu democrático.