Washington, Londres y París preparan terreno para estocada contra Siria
Los tres países preparan una “fuerte respuesta” al uso de las armas químicas en Oriente Medio. Alemanía podría sumarse y Rusia rechaza la medida.
Las chances de una campaña militar de Occidente contra Siria parecieron crecer hoy luego de que Estados Unidos, Reino Unido y Francia advirtieran que preparan una "fuerte respuesta" al uso de armas químicas en el país pese al rechazo de Rusia y a la casi segura falta de aval de la ONU.
En una intervención ante la prensa, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, dijo que es "innegable" que se usaron armas químicas en el conflicto en Siria y acusó al gobierno del presidente Bashar Al Assad de haber destruido evidencia de su utilización de manera deliberada.
"La matanza indiscriminada de civiles con armas químicas es una obscenidad moral. Bajo cualquier estándar, es inexcusable, y pese a las excusas y equívocos que algunos han fabricado, es innegable", dijo Kerry en una declaración pública.
Aunque no acusó de forma inequívoca al gobierno sirio de haber estado detrás del presunto ataque del 21 agosto en las afueras de Damasco en el que murieron cientos de personas, Kerry dejó claro que para Washington hay sospechas más que fundadas de que la mano de Damasco está detrás de la matanza.
"Durante cinco días, el régimen sirio se negó a permitir a los inspectores de la ONU el acceso al lugar del ataque, que lo habría exonerado", prosiguió Kerry, horas después de que un equipo de la ONU visitara la zona del supuesto ataque luego de haber recibido ayer autorización de Damasco.
"En vez de ello, atacó más esa zona, destruyendo sistemáticamente las pruebas", dijo, señalando que esto no es lo que haría alguien que quiere colaborar con la ONU o no tiene nada que ocultar.
Piden respuestas
El mundo exigirá "responsabilidades" en breve a Damasco, subrayó Kerry, aunque no anunció qué tipo de acciones se podrían tomar.
Desde el inicio del conflicto en Siria, en 2011, el presidente estadounidense, Barack Obama, dejó en claro que su administración cree Al Assad perdió su legitimidad y debería renunciar para dar lugar a una solución política a la guerra, que según la ONU ya dejó más de 100.000 muertos.
Y pese a que siempre se mostró reacio a lanzar una intervención militar a favor de los insurgentes que quieren derrocar a Al Assad, también reiteró en varias ocasiones que el uso de armas químicas cambiaría la ecuación y forzaría a Estados Unidos a involucrarse en el conflicto, en alusión a una acción armada.
Antecedentes
La renovada discusión sobre si atacar o no a Siria reavivó un debate similar al ocurrido en 2003 en los meses previos a la invasión de Irak por Estados Unidos sin autorización de la ONU, cuando Washington justificó su acción en la existencia de armas de exterminio que era necesario neutralizar.
A diferencia de aquella ocasión, Francia y Alemania, que se negaron a respaldar la guerra en Irak, insinuaron hoy su disposición a participar de una campaña en Siria, al igual que el Reino Unido, que sí acompañó a Washington en la campaña iraquí.
En Francia, el presidente Francois Hollande dijo que al gobierno de Al Assad se le termina el tiempo y que una posibilidad es lanzar ataques aéreos contra sus fuerzas.
"Todo se pondrá sobre la mesa esta semana. Hay varias opciones, desde reforzar las sanciones internacionales a ataques aéreos a armar a los rebeldes", dijo Hollande al diario Le Parisien.
El periódico agregó que Hollande llamó ayer a Obama y le dijo que Francia lo apoyará en una eventual intervención armada.
Alemania, por su parte, insinuó hoy por primera vez que podría respaldar el uso de la fuerza en Siria si se confirma que se cometieron ataques con armas químicas.
"El supuesto uso a gran escala de gas rompe un tabú incluso en este conflicto sirio que ha sido tan cruel. Es una violación seria de la Convención de Armas Químicas, que veda el uso de esas armas. Debe ser castigado, no puede quedar sin consecuencias", dijo Steffen Seibert, vocero de la canciller alemana, Angela Merkel.

