Temas del día:

Una Unión sin líderes y cada vez más fragmentada

El enfrentamiento entre Sarkozy y Cameron por el futuro del euro disparó la tensión. Los países situados fuera de la Eurozona exigen ser oídos.

26 de octubre de 2011 a las 12:01 a. m.
Ricardo Martínez de Rituerto (El País, de Madrid)
Una Unión sin líderes y cada vez más fragmentada

Bruselas. "Estamos hartos de tus críticas y de que nos digas lo que tenemos que hacer. Dices que nos odias y ahora quieres inmiscuirte en nuestras reuniones". El presidente francés, Nicolas Sarkozy, estalló con estas palabras ante la insistencia del primer ministro británico, David Cameron, para quien las decisiones que adoptan los 17 países de la moneda única deberían tener en cuenta los intereses de los otros 10 socios que no pertenecen a la Eurozona. La explosión verbal, sintomática de las tensiones que crecen en Europa en estas horas de crisis sin líderes a la altura del desafío, acabó con una solución: cada cumbre de los países de la Eurozona irá precedida de una reunión entre los 27 integrantes de la UE para informar a los de afuera qué se va a hacer. El enfrentamiento verbal entre el presidente galo y el premier británico, revelado por fuentes diplomáticas, se produjo el domingo en el Consejo Europeo, ante la pretensión de Sarkozy de dejar a Cameron afuera de la cumbre de la Eurozona prevista para hoy, y ante la insistencia del británico en que, como socio de la UE, tiene derecho a estar al tanto de lo que afecte a sus intereses. Gran Bretaña, República Checa, Polonia y Suecia se convirtieron en puntas de lanza de ese intento de condicionar lo que se decide dentro de la Eurozona sin querer asociarse al club de la moneda única.Temen los Diez (los países afuera del euro) verse desplazados de la rápida evolución hacia una mayor integración que se plantean los Diecisiete (los países de la Eurozona).El embajador de uno de los Diez señaló: "En la UE tenemos una Europa a dos velocidades: la Eurozona y los otros", en la que los otros son los ocho países que deben forzosamente integrarse en la moneda única más los dos (Gran Bretaña y Dinamarca) que pueden seguir afuera de forma indefinida. Cuestión de intereses. "Tenemos que proteger los intereses de los países que quieren quedarse fuera de la Eurozona, en especial con respecto a la integridad del mercado único para los 27 países de la UE", declaró Cameron el domingo en Bruselas. "La crisis hace inevitable la integración económica y fiscal en la Eurozona, pero no a costa de los intereses de Gran Bretaña", agregó. Londres es el euroescéptico por antonomasia y no puede deshacerse de ese aire de superioridad que crispa a los otros, siempre exigiendo excepciones a una Unión en la que entró en 1973 como un mercado común.Hace unos meses, el ministro de Exteriores británico, William Hague, había alertado a sus embajadas de que estuvieran atentas a lo que interpretaba como planes de Bruselas de tutelar la política exterior."Soy de la opinión de que debemos disfrutar de las ventajas de la UE sin dejarnos arrastrar a un Estado federal", sostiene ahora Hague, quien limita las ventajas de la UE al comercio sin límites entre los integrantes del bloque, el libre establecimiento en cualquiera de ellos y la fuerza que tiene el grupo en las negaciones globales.Desde 2008, hay reuniones de todo tipo al más alto nivel en la UE, sin que hasta ahora se haya encontrado una salida creíble a la crisis, circunstancia que los politólogos atribuyen a la falta de auténticos líderes en Europa y a cómo cambia el ambiente en las distintas capitales.Una experta en cuestiones de la UE se escandalizó el domingo al oír a Sarkozy declarar que él tenía que tomar decisiones hasta por los países que no lo eligieron. "Esta no es la Europa que yo conocía", comentó ella.