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Una huelga en la tierra de nadie

04 de mayo de 2013 a las 02:11 p. m.
Redacción La Voz
Una huelga en la tierra de nadie

No porque sea inhumano y contrario a toda ley mantener a personas encerradas y totalmente aisladas sin ninguna acusación de por medio, sino porque resulta caro, ineficaz y daña la imagen internacional de Estados Unidos. Esas son las razones que ahora esgrime Barack Obama para encarar su incumplida promesa: cerrar de una vez por todas la cárcel de Guantánamo. Sin embargo, no fue por voluntad propia que el mandatario reflotó el polémico tema. Obama se vio obligado a desempolvar el compromiso que había asumido en su primera campaña presidencial, allá por 2008, ante la huelga de hambre que llevan adelante más de 100 de los 166 presos que pueblan la hermética prisión, ubicada en una base estadounidense en Cuba y que es utilizada como centro de detención para supuestos terroristas desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.El entonces presidente George W. Bush firmó, en noviembre de aquel año, una orden sobre "detención, tratamiento y enjuiciamiento de ciertos extranjeros en la guerra contra el terrorismo". De esa manera, autorizó al Pentágono a mantener a ciudadanos no estadounidenses bajo custodia indefinida, sin cargos: en ese rincón de la isla caribeña, los detenidos no existen para la Justicia y, hasta el segundo mandato de Bush, tampoco existían para el mundo, ya que se trababa de un secreto de Estado.Los 166 detenidos actuales de Guantánamo son de Medio Oriente. De ellos, 86 recibieron la aprobación para ser liberados; es decir, las autoridades determinaron que no hicieron nada y que tampoco representan un peligro. Con la guerra contra el terrorismo, se justifican sus años de encierro, que aún no terminan, por problemas legales o burocráticos.De los 80 presos restantes, sólo seis son juzgados por su presunta vinculación con los atentados del 11-S. Pero no es la Justicia la que lleva adelante esos casos, sino una corte militar.Los otros 76 detenidos no fueron nunca acusados, pero tampoco recibieron la luz verde para ser liberados. Siguen tras las rejas, sin saber de qué se los acusa ni qué pruebas tiene Estados Unidos en su contra. Por los malos tratos. La existencia de estos presos habría seguido discurriendo en la oscuridad total si no fuera por la huelga de hambre que comenzaron hace tres meses. El detonante habría sido el violento trato que comenzaron a recibir después de que su supervisión pasara de la marina al ejército, en septiembre pasado. Ante la indiferencia de las autoridades, se fueron sumando adherentes a la radical medida, hasta superar los dos tercios del total de los detenidos. La tensión llegó esta semana al máximo al conocerse que al menos 23 presos corren peligro de inanición y son alimentados por la fuerza con sondas nasales, lo que desató críticas internacionales y obligó a Obama a hablar por primera vez del asunto el martes.Un grupo de trabajo y una serie de relatores de Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh) y también la organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) urgieron a Obama a cerrar Guantánamo e investigar la huelga de hambre.También el presidente afgano, Hamid Karzai, exigió a Estados Unidos que libere y envíe de vuelta a Kabul a los afganos que permanecen presos en Guantánamo, mientras que La Habana exigió a Washington el cierre de la "cárcel y base militar" y la devolución del territorio a Cuba.Por su parte, Obama culpa al Congreso de frenar el cierre del penal utilizando su poder sobre el presupuesto para evitar que los detenidos sean trasladados a suelo continental estadounidense. Sin embargo, muchos le achacan que, como presidente, tiene el poder de liberar a presos en beneficio del interés nacional."La idea de que vamos a mantener a más de 100 individuos en tierra de nadie perpetuamente (...), de que mantendremos indefinidamente a individuos a los que no se ha juzgado, es contraria a lo que somos", afirmó Obama ­esta semana. Pero no somos lo que decimos, sino lo que ­hacemos. Y hasta no ordenar su liberación, Obama es un presidente que mantiene indefinidamente en tierra de nadie a individuos a los que no se ha juzgado.