Una cumbre plagada de sobresaltos
La cita en Cannes recibe a unos 15 mil participantes. Todos pidieron algo, desde el Papa hasta los movimientos que se oponen a la globalización.
Cannes (Francia). La ciudad de Cannes amaneció ayer con fuertes medidas de seguridad para una cumbre del G-20 que formalmente durará poco más de 24 horas y que se anuncia marcada por los sobresaltos políticos vinculados a la crisis de la deuda europea. Unas 12 mil personas, entre policías, gendarmes y militares integran el dispositivo de seguridad que protegerá a los entre 12 y 15 mil participantes.En Cannes, una de las ciudades más bellas de la Costa Azul francesa y con una población de 70 mil habitantes, se darán cita con este motivo los miembros de las 33 delegaciones (las de los países del G-20 y las de organizaciones internacionales) y 3.500 periodistas acreditados.El centro de la ciudad está vallado y el acceso quedó vedado a todo el que carezca de acreditación, necesaria incluso para los propios habitantes.En una zona gris en torno al Palacio de Festivales, en la que se ubica el puerto antiguo y varios hoteles que alojan a algunas delegaciones, las restricciones eran todavía mayores.La cumbre propiamente dicha se inicia hoy a mediodía, cuando Nicolas Sarkozy reciba a los jefes de las delegaciones en las escalinatas del palacio.A partir de ahí empiezan las discusiones formales, primero sobre la situación económica y el plan de acción por el crecimiento y el empleo, luego sobre la reforma del sistema monetario internacional, el desarrollo y el comercio. El jefe de Estado galo comparecerá ante la prensa y presidirá después la cena.Mañana, el programa oficial prevé una sesión de trabajo sobre la regulación financiera, otra sobre la agricultura, la energía y el cambio climático y una tercera sobre la lucha contra la corrupción y la dimensión social de la globalización. Tras un almuerzo, el comunicado de la cumbre será dado a conocer por Sarkozy. Luego le seguirán las comparecencias de otras delegaciones, en las que se deberían precisar, entre otras, las prioridades para la presidencia mejicana del G-20 en 2012. Lo que se espera. El papa Benedicto XVI deseó a los líderes del G-20, entre los que se encuentra la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, "que superen dificultades que obstaculizan la promoción de un desarrollo auténticamente humano e integral". Por su parte, las organizaciones patronales de los países del G-20 reclamaron a los líderes flexibilidad laboral para generar empleo y luchar contra el trabajo ilegal, dentro de una serie de 46 recomendaciones.Entre otros mensajes antes del inicio de la cumbre, Japón aseguró que llega con el compromiso de contribuir a la contención de la crisis con la compra de bonos del fondo de rescate, mientras Gran Bretaña pidió que el grupo emita un mensaje claro y creíble que sirva para generar confianza.En tanto, el programa de acciones del movimiento antiglobalización, que se inició el martes con miles de personas en Niza, siguió ayer con un llamado a favor de la creación de una tasa sobre las transacciones financieras. El G-20 de Cannes es la sexta cumbre de este foro de 19 países, más la UE, donde se reúnen jefes de Estado, titulares de bancos centrales y ministros de Economía para abordar la situación económica mundial.

