Una comisión investigará posibles nexos con Rusia
El singular ofrecimiento de ayuda del jefe del Kremlin no hizo más que generar más suspicacias en Washington.
Washington. En medio de la ofensiva demócrata en reclamo de respuestas, el Gobierno de Donald Trump designó ayer al exdirector del FBI Bob Mueller como fiscal especial para investigar, al frente de una comisión independiente, los nexos entre la campaña presidencial del magnate y el Kremlin.
El Departamento de Justicia anunció la designación de Mueller, el hombre que encabezó durante 12 años el FBI con George Bush y con Barack Obama, y casi de inmediato el jefe de la bancada opositora en el Senado, Charles Schumer, celebró la decisión y calificó en un comunicado al ex director del FBI como “la persona correcta para el trabajo”.
Apenas unas horas antes, la oposición había exigido la creación de una comisión investigadora independiente en el Congreso para saber si Trump y su entorno mantuvieron relaciones secretas con Moscú y si el magnate despidió al sucesor de Mueller, James Comey, para encubrir el vínculo.
El secretario de Justicia, Jeff Sessions, pidió excluirse del caso por posible conflicto de intereses.
Más temprano, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, ofreció revelar una transcripción de la conversación mantenida la semana pasada entre Trump y el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov. El singular ofrecimiento de ayuda del jefe del Kremlin no hizo más que generar más suspicacias en Washington.

