Temas del día:

Un pleito entre lo instituido y lo instituyente

¿A quién beneficiaría? A los partidos tradicionales, en crisis. Por eso el primer ministro, Matteo Renzi, la propone: busca defender al establishment.

26 de noviembre de 2016 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Un pleito entre lo instituido y lo instituyente

La reforma constitucional en Italia apunta a hacer a la península más gobernable, es decir, más estable en el aspecto político. Eso, que enfocado desde un paradigma republicano suena más bien positivo, requiere otra lupa si lo que se busca es poner de manifiesto el trasfondo agonal. ¿A quién beneficiaría? A los partidos tradicionales, en crisis. Por eso el primer ministro, Matteo Renzi, la propone: busca defender al establishment . ¿A quién perjudicaría? A los incipientes movimientos renovadores, críticos de la "partidocracia". Entre estos últimos se encuentra el Movimiento 5 Estrellas, liderado por el exactor Beppe Grillo, cuyas características más visibles son la indignación y el intento de representar al "que se vayan todos", o sea, a la disconformidad con el sistema.¿Por qué beneficiaría a los unos y perjudicaría a los otros? La reforma incluye la supresión del histórico Senado con sede en Roma y la formación de un Poder Legislativo unicameral, cuestión que al reducir en número la cantidad de representantes dejaría minorías más débiles, sin tanta capacidad para trabar la formación de gobierno u obstruir leyes que requieran mayorías agravadas. En la actualidad, un primer ministro precisa acuerdos en ambas cámaras para ser investido, siendo que las representaciones minoritarias consiguen ralentizar los consensos y negociar posiciones ministeriales inclusive por sobre su capacidad electoral. Al planificar este embate a las fuerzas emergentes, Renzi, del tradicional Partido Demócrata –impulsor del referéndum–, entendió, sin embargo, que si alguna chance tenía para resguardar a la clase política era tomando nociones típicas de las tendencias antipolíticas, suavizarlas y presentarlas como concesiones frente a la ciudadanía. Una de esas concesiones, quizás la principal, es la idea de reducción del Estado en cuanto a su aspecto burocrático y económico de representación: por eso, el texto que se busca refrendar suprime un nivel del Estado –el de las provincias–, además de uni­ficar el Parlamento. "El costo de la reforma lo paga la política", repite Renzi en una campaña en la que ha dicho que si pierde, se va. Música para oídos desprevenidos.