Un Kadhafi negocia; otro llama a resistir
Difunden audios de supuestos hijos del líder libio/Saadi sugiere pacto con rebeldes.
Trípoli. Dos hombres que dijeron ser hijos de Muamar Kadhafi hicieron ayer declaraciones contradictorias desde la clandestinidad, en las que uno planteó negociaciones con los líderes rebeldes y el otro instó a los seguidores de su padre a luchar hasta la muerte. Si no fue un montaje, los mensajes antagónicos podrían ser reflejo de la confusión cada vez mayor en el círculo cercano a Kadhafi, de cuya llegada al poder se cumplen hoy 42 años.Los rebeldes seguían ayer buscando pistas sobre el paradero de Kadhafi entre miembros capturados de las fuerzas del régimen y otras personas. También consideran que ya no está en Trípoli, según dijo el jefe militar de los insurgentes en la capital, Abdel Hakim Belhaj.Las fuerzas rebeldes avanzan hacia tres bastiones del régimen: la ciudad natal de Kadhafi, Sirte, y las localidades de Bani Walid y Sabha, esta última a cientos de kilómetros al sur de la capital. Hay conjeturas de que Kadhafi está oculto en alguna de esas comunidades.Las llamadas telefónicas fueron hechas anoche a canales árabes de televisión, con una diferencia de minutos.El hombre que se identificó como Saif al Islam Kadhafi pidió a simpatizantes de su padre combatir "día y noche" a los insurgentes. En declaraciones a la televisora Al Rai, de Siria, afirmó: "Los habitantes de Bani Walid decidieron que vamos a morir en nuestra tierra".Saif al Islam dijo que la ciudad de Sirte está preparada con 20 mil combatientes para enfrentar a las fuerzas rebeldes y a sus aliados. Afirmó que están "vivos", en alusión al estado de su padre, cuyo paradero es desconocido, y destacó que las tribus siguen apoyándolo."Queremos tranquilizar al pueblo libio y decirle que estamos vivos y que la resistencia continúa; la victoria está cerca", dijo Saif.El interlocutor desestimó el anuncio sobre que otro hijo de Kadhafi estaba negociando las condiciones de su rendición. Saif al Islam dijo que su hermano estaba bajo presión, en parte debido a la preocupación por su familia.En una llamada telefónica hecha a la televisora Al Arabiya, un hombre que se identificó como Saadi Kadhafi indicó que estaba dispuesto a negociar con los insurgentes para detener el derramamiento de sangre en el país. Saadi afirmó que hablaba por su padre y por comandantes militares del régimen para plantear las conversaciones. Dijo que los rebeldes podrían gobernar Libia."Todos somos libios –declaró–. No tenemos problemas en entregarles el poder". "Si entregarme detuviera la sangre, me entregaría", dijo el presunto Saadi al canal, al que aseguró que desde el comienzo del conflicto en febrero, él no intervino. La voz de Saif al Islam era fácil de reconocer, pero la otra era más difícil de confirmar.Mientras avanza el ultimátum dado por los rebeldes para la rendición de Sirte, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) acentuó sus ataques sobre esa región de Libia.

