Un escenario a medida para unas relaciones melodramáticas
Las citas continentales dejan gestos y frases que se recuerdan más que los documentos finales.
El escenario mayor donde se desarrolla la melodramática obra de las relaciones diplomáticas (y no tan diplomáticas) entre los gobiernos de este joven continente. Esa es, en definitiva, la esencia de la Cumbre de las Américas. Porque, ¿quién se acuerda de las resoluciones que se han firmado al final de estas citas regionales? Desde aquella primera reunión en Miami, en 1994, el propósito manifiesto de estas cumbres ha sido establecer una estrategia común para afrontar problemas de la región. Pero en la memoria colectiva sólo han quedado frases contundentes, gestos medidos, tertulias paralelas, protestas violentas e incluso escándalos sexuales en torno a estos congresos. Los protagonistas bien lo saben y prevén más que nunca cada paso, cada saludo, cada palabra.Es por eso que, ante la cita de estos días en Panamá, todos están pendientes del cruce de hoy entre los presidentes de Estados Unidos y de Cuba, en la primera participación de la isla caribeña en estas asambleas. Un hito en sí mismo.Las cámaras también buscarán registrar cada detalle del trato entre Barack Obama y Nicolás Maduro, quienes coincidirán en Panamá en plena ebullición de sus relaciones tras la orden del mandatario estadounidense para imponer sanciones a Venezuela y declarar al país sudamericano como una amenaza a la seguridad norteamericana.Archivados en los cajones de la apatía quedarán los anuncios que se realicen respecto a la "Prosperidad con equidad: el desafío de la cooperación", el inocuo lema elegido para la ocasión. Séptimo acto Pocas memorias quedan de las dos primeras citas continentales. La inicial, hace 21 años, le sirvió a Bill Clinton para promover el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (Alca). De la siguiente cumbre, celebrada en 1998 en Santiago de Chile, sólo se recuerdan las recomendaciones a los ministros de Comercio para que tomen medidas para establecer esa zona de libre comercio. En 2001, el encuentro regional empezó a tener condimentos extra. La Marcha de los Pueblos reunió a unos 15 mil manifestantes que protestaron en Quebec de forma vehemente contra la globalización. Ecologistas, anarquistas, indígenas y zapatistas se plantaron contra los planes comerciales de George W. Bush.Cuatro años más tarde, en Mar del Plata, ese desafío dejó de estar del otro lado del cordón policial. Varios mandatarios lanzaron ataques contundentes contra el Alca, que no estaba en la agenda, pero que había sido impuesto como tema a tratar por los países del norte del continente. En forma paralela, se desarrolló la Tercera Cumbre de los Pueblos, que acaparó gran atención al contar con la presencia de reconocidas figuras que marcharon en contra de Bush.En 2009, ya había asumido el poder el primer presidente negro de Estados Unidos. Por eso, el gesto más recordado de las tertulias en Trinidad y Tobago fue el apretón de manos entre Hugo Chávez y Barack Obama. "Quiero ser tu amigo", le dijo el venezolano, y aprovechó para regalarle el libro Las venas abiertas de América latina , el ensayo antiimperialista del uruguayo Eduardo Galeano. Allí se empezó a barajar la posibilidad de invitar a Cuba a la cita.Hace tres años, en Cartagena de Indias, dos mandatarios se ausentaron en protesta por la ausencia de La Habana. Pero más interés suscitó el escándalo sexual que protagonizó el Servicio Secreto estadounidense, a cargo de la seguridad de Obama en Colombia.Los agentes acudieron a clubes nocturnos y se llevaron varias mujeres al hotel. Al día siguiente, una de las furtivas invitadas denunció que fue estafada y no le pagaron por sus servicios. Los medios ventilaron el caso con lujo de detalles y al final fueron expulsados 11 integrantes del cuerpo de elite estadounidense.En el turbulento contexto actual, Panamá es tierra fértil para que broten nuevas anécdotas e intrigas que engrosen el suculento historial diplomático de nuestro continente.
Con Internet gratis
Iniciativa de Zuckerberg. Obama hizo un reconocimiento a Mark Zuckerberg, presidente de Facebook, en una cita de ejecutivos empresariales en la Cumbre de las Américas. Obama dijo que le agradaba que Zuckerberg estuviera allí y dijo que era transformador lo que hizo con Facebook. Como parte de su visita a Panamá, Zuckerberg anunció una iniciativa para llevar un servicio gratis e ilimitado de Internet a todo el país para ofrecer información sobre salud, empleos, educación y comunicación.

