Un apoyo que puede ser clave para seguir
El conservador Partido Progresista, una de las fuerzas que cuenta con más representantes dentro de la Cámara de Diputados de Brasil, anunció ayer que sigue con el gobierno, aunque con disidentes.
El conservador Partido Progresista, una de las fuerzas que cuenta con más representantes dentro de la Cámara de Diputados de Brasil, anunció ayer que sigue con el gobierno, aunque con disidentes. El presidente del PP, Ciro Nogueira, anunció que su partido continúa en la agrietada coalición de gobierno y "orientará" a sus legisladores a apoyar a la presidenta Dilma Rousseff, aunque permitirá que un grupo de disidentes vote en contra en la Cámara de Diputados. El bloque del Partido Progresista tiene 51 legisladores y más de 40, según Nogueira, están con Rousseff.El gobierno cree que la decisión del PP (con 51 diputados y seis senadores) de permanecer en la base del gobierno, al menos en su gran mayoría, puede permitir dos resultados: evitar que la oposición logre que se vote mayoritariamente por el juicio político en la Cámara Baja y ampliar a esa fuerza el reparto de ministerios en el Poder Ejecutivo.En tanto, en medio de la lucha legal y política, el vicepresidente Michel Temer dijo que estaba "extremadamente espantado" con la orden de apertura de un juicio político en su contra igual al de Rousseff dada por el juez del STF Marco Aurelio Mello.

