Temas del día:

Último adiós de Corea del Norte al "querido líder"

El multitudinario funeralde Kim JongIl reveló quiénes ocuparán los puestos fundamentales en el nuevo gobierno. Ya comenzó la construcción del culto a la personalidad del sucesor, Kim JongUn.

29 de diciembre de 2011 a las 12:01 a. m.
Agencia AP
Último adiós de Corea del Norte al "querido líder"
Pese al frío. En las calles de Pyonyang, ciudadanos mostraron dolor por Kim Jong-Il y miles de militares saludaron firmes el paso del cortejo (AP).

Pyongyang. El próximo líder de Corea del Norte escoltó ayer la carroza fúnebre de su padre, en un funeral coreografiado al milímetro, haciendo reverencias y venias frente a miles de ciudadanos que lloraban y pataleaban de dolor por la muerte de Kim Jong-Il. Su hijo y sucesor, Kim Jong-Un, desempeñó un papel central en la procesión. Encabezó el duelo en un día nublado y frío, caminando con una mano sobre la carroza y la otra en saludo militar, con la cabeza inclinada ante el viento.Al concluir la procesión de más de dos horas, Kim Jong-Un permaneció de pie flanqueado por los principales funcionarios militares y del partido, que serán su círculo de asesores.Aunque los analistas dicen que Kim Jong-Un va en camino de consolidar su poder y todos gestos en Corea del Norte apuntan en ese sentido, sus perspectivas a largo plazo están en duda debido a su juventud y falta de experiencia.Mientras su padre fue educado para el poder durante 20 años, el joven Kim tuvo apenas dos años de educación.También enfrenta los retos gigantescos de gobernar a un país que tiene dificultades para alimentar a su pueblo al tiempo que desarrolla un programa armamentista nuclear que le ha granjeado sanciones y denuncias internacionales.Kim Jong-Il falleció de un ataque al corazón el 17 de diciembre, a los 69 años. Un culto. Dolientes con abrigos atestaron las calles de Pyongyang, en las que saludaban, se agitaban y lloraban al paso del convoy con el ataúd. "¿Cómo es posible que el cielo no llore?", expresó a la televisión estatal un soldado que lloraba de pie en la nieve. "El pueblo llora lágrimas de sangre", manifestó.Las dramáticas escenas de dolor muestran lo efectivo que fue el gobierno en construir un culto a la personalidad alrededor de Kim Jong-Il a pesar de la crónica escasez de alimentos y décadas de dificultades económicas.Mientras los norcoreanos lamentaban la pérdida del segundo líder en la historia del país, la transición avanzaba a paso acelerado.El joven, a poco de cumplir 30, caminó junto a la carroza acompañado por altos funcionarios del partido detrás de él y de las fuerzas armadas al otro lado de la limosina, una alineación que proporcionó un vistazo de quiénes estarán en el núcleo de líderes de Corea del Norte.Detrás de él estaba Jang Song Thaek, cuñado de Kim Jong-Il y vicepresidente de la poderosa Comisión de Defensa Nacional, que desempeñará un papel crucial en ayudar a Kim Jong-Un a ejercer el poder.El vehículo también era escoltado por el jefe militar Ri Yong Ho y por Kim Yong Chun, ministro de las Fuerzas Armadas del Pueblo.Choe Thae Bok y Kim Ki Nam, altos funcionarios del Partido de los Trabajadores, y el alto oficial militar Kim Jong Gak también asumieron posiciones destacadas.Los diplomáticos extranjeros en Pyongyang fueron invitados para que acudieran a la procesión, aunque aparentemente no se permitió la entrada al país a otras personas.Hoy se llevará a cabo un servicio conmemorativo nacional, indicaron medios estatales.