Ucrania afirma que Rusia quiere guerra
El gobierno provisional ucraniano acusó a Putin de buscar una tercera conflagración mundial. Tropas rusas se movilizan cerca de la frontera y despiertan temores. Washington aseguró que habrá sanciones si el Kremlin decide invadir la exrepública soviética.
Kiev. Ucrania acusó ayer a Rusia de querer desatar una tercera guerra mundial, mientras sus tropas rodeaban el principal bastión separatista para sofocarlo y Occidente presionaba a Moscú rebajándole la calificación de su deuda y coordinando nuevas sanciones económicas.
“Los intentos de la agresión rusa en territorio ucraniano llevarán a un conflicto militar en el territorio europeo”, afirmó el primer ministro interino de Ucrania, Arseny Yatseniuk.
El mandatario aseguró que mientras “el mundo aún tiene frescos los recuerdos de la Segunda Guerra Mundial, Rusia ya quiere desatar la tercera” con el movimiento de tropas que está haciendo en la frontera con el este de Ucrania.
Rusia inició las mencionadas maniobras en respuesta a la “operación antiterrorista” lanzada por Kiev en la localidad de Slaviansk, que costó al menos cinco vidas.
El Ministerio de Interior ucraniano dijo que se trataba de “cinco terroristas” de Slaviansk, controlada por milicianos prorrusos que cuentan con un importante respaldo en esa ciudad de 120 mil habitantes.
A su vez, el vicecanciller, Danylo Lubkivsky, aseguró que su país se enfrenta a una posible invasión rusa “en cualquier momento” y advirtió que Ucrania se defenderá. “Lucharemos para defender nuestro país”, aseguró en una conferencia de prensa en la sede de Naciones Unidas, donde agregó que “hay momentos en la historia de cada nación en los que hay que defender la patria, el país y la independencia”.
Mientras el presidente denunciaba los aprestos bélicos rusos, sus tropas de asalto cercaban Slaviansk, en el sudeste del país. El jefe al mando de la “operación antiterrorista” aseguró que sus fuerzas no asaltarán la ciudad para evitar víctimas entre la población. A su vez reconoció que no cuenta con el apoyo de la población.
“El objetivo es bloquear totalmente Slaviansk para localizar el problema” de los milicianos alzados en armas, anunció en Kiev el jefe de la Administración presidencial de Ucrania, Serguei Pashinski.
Riesgos reales
Mientras tanto, Rusia sufre las primeras consecuencias económicas de la crisis. La agencia de calificación de riesgo Standard & Poors (S&P) rebajó la calificación de la deuda rusa en divisas de “BBB” a “BBB-”.
“La disminución de la calificación refleja los riesgos vinculados con las expectativas de que continúe la considerable fuga de capitales de la Federación Rusa observada en el primer trimestre de 2014”, señala la nota de S&P.
La agencia precisó que en el último lustro la fuga de capitales de Rusia ascendió 57 mil millones de dólares anuales, mientras que en el primer trimestre de este año sumó 51 mil millones de dólares.
Poco antes, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, había amenazado a Rusia con más sanciones.
“Tenemos un conjunto de nuevas sanciones preparadas y estamos dispuestos a aplicarlas si no hay un cambio de actitud de Rusia”, dijo el mandatario en Seúl, donde está de visita.
Confuso secuestro
Una portavoz de la Osce explicó que los retenidos ayer, identificados por Kiev como “observadores de la Osce”, son en realidad un contingente de observadores militares enviados a Ucrania por “acuerdos bilaterales”.

