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"Turquía no caerá en el sangriento lodazal sirio"

El "premier" Erdogan afirmó que será muy cauto ante provocaciones de quienes quieren involucrar a su país en la guerra entre Al Assad y grupos armados.

13 de mayo de 2013 a las 12:01 a. m.
Agencias EFE, AP y Télam
"Turquía no caerá en el sangriento lodazal sirio"
Peritajes. Policías y empleados forenses turcos revisaron ayer el lugar del cruento atentado del sábado (AP).

Ankara. El primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, pidió ayer cautela y mantener la "cabeza fría" para que su país no caiga en el "sangriento lodazal" de Siria, tras el ataque que dejó al menos 46 muertos el sábado pasado en la ciudad fronteriza de Reyhanli.

“Vamos a ser muy cautos sobre las provocaciones que tratan de arrastrarnos al sangriento lodazal en Siria. Los grandes estados actúan con la cabeza fría”, declaró Erdogan durante una intervención pública.

“Siria no es un problema de Erdogan, es un problema de Turquía”, indicó el primer ministro de este país, quien pidió tranquilidad y cautela ante lo sucedido, y subrayó: “No vamos a dejarnos arrastrar al atolladero sirio”.

La policía turca detuvo ayer a nueve ciudadanos turcos que, al parecer, habrían confesado su implicación en el doble atentado con coche bomba perpetrado el sábado en Reyhanli y a los que vinculan con los servicios secretos sirios.

Entre los detenidos está el presunto cerebro del atentado contra esa ciudad de unos 60 mil habitantes situada en el sur de la provincia mediterránea turca de Hatay.

Por su parte, el viceprimer ministro turco, Besir Atalay, declaró ayer: “Este atentado es una provocación destinada a crear sentimientos negativos hacia los refugiados sirios. Los refugiados no tienen nada que ver con este ataque”.

Con esta declaración, Atalay trató de calmar los ánimos en la ciudad y su entorno, donde alrededor de 25 mil refugiados sirios han encontrado refugio al huir del gobierno de Damasco y el conflicto armado.

Tras los atentados se produjeron agresiones de turcos a ciudadanos sirios, a los que acusaban de estar detrás de las explosiones, y apedrearon varios vehículos con matrícula siria.

Turquía acoge a más de 300 mil refugiados sirios, la mayoría de ellos en campamentos distribuidos a lo largo de sus 900 kilómetros de frontera con Siria. El doble atentado con coche bomba es el ataque más mortífero en suelo turco desde el comienzo del conflicto en la vecina Siria, en marzo del año 2011, y que ya se ha cobrado unas 70 mil vidas, según datos de la ONU.

El atentado se produjo a pocos días de un encuentro, previsto para el próximo jueves en la Casa Blanca entre el presidente estadounidense, Barack Obama y Erdogan, para tratar sobre la situación en Siria.

Hizbollah culpa a otros. Mientras tanto, el grupo chiíta libanés Hizbollah, aliado del gobierno sirio, acusó ayer a "la Inteligencia internacional" (en aparente alusión a los servicios secretos israelíes y occidentales) del doble atentado cometido el sábado en Turquía, por el que Ankara apunta a Damasco.

En un comunicado, Hizbollah calificó de “odioso” este ataque, que dejó 46 muertos y más de un centenar de heridos y del que el gobierno sirio negó ayer su autoría o relación.

“Esos atentados llevan la marca de la Inteligencia internacional que busca desestabilizar y crear la discordia en esos países”, subrayó el movimiento chiíta proiraní. Según Hizbollah, esos atentados terroristas son parte de “una serie de crímenes similares que afectan a inocentes en más de un país árabe e islámico y sólo pueden ser apoyados por criminales”.

Desde Damasco, niegan responsabilidad y dicen que Erdogan arma a los grupos rebeldes

Damasco acusa. Siria acusó ayer al gobierno turco de estar facilitando armas y explosivos a los grupos insurgentes que luchan para derrocar al presidente Bachar al Assad y negó su responsabilidad en los dos atentados que el sábado acabaron con la vida de 46 personas en la localidad turca de Reyhanli.

Contra Ankara. "Nadie en Turquía tiene derecho a lanzar acusaciones arbitrarias contra Siria relacionadas con los atentados con bomba que se registraron ayer (por el sábado) en Turquía porque Siria no tuvo ni tendrá nunca un comportamiento así", afirmó el ministro de Información sirio, Omran al Zoubi, citado por la agencia oficial Sana.

"Terroristas internacionales". Al Zoubi acusó al gobierno turco de haber convertido la frontera en una "concentración de terroristas internacionales" y facilitar la entrega de armas, explosivos, vehículos y dinero "a los grupos insurgentes que operan en Siria".

Pedido de dimisión. Al Zoubi asegurado que Turquía y otros países extranjeros son los responsables de lo que está ocurriendo en Siria y de los atentados de ayer en Reyhanli y subrayó que el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, tiene que dimitir porque no puede seguir gobernando a expensas de "la sangre de los turcos y los sirios".

¿80 mil muertos? Ayer, el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Londres y una red de informantes en el interior del país árabe estimó que el número de muertos en el conflicto iniciado en marzo de 2011 es ya de 80 mil. La organización explicó que contó esa cifra desde la primera víctima que falleció en la provincia de Deraa el 18 de marzo de 2011 hasta el 11 de mayo pasado. La ONU habla de 70 mil muertos.