Tensión social y disturbios crecen en Europa
Irlanda propuso un drástico recorte presupuestario para frenar su debacle financiera. En Gran Bretaña e Italia se produjeron choques entre estudiantes y policías.
Dublín. El disgusto y el temor por la aparentemente inatajable crisis de la deuda europea repercutió ayer por todo el continente. Los trabajadores en huelga paralizaron buena parte de Portugal; Irlanda propuso las reducciones presupuestarias más drásticas de su historia y los estudiantes italianos y británicos chocaron con la policía en protestas contra los recortes a la educación. En medio de la crisis, los analistas manifestaban su escepticismo por el futuro y afirmaban que ni siquiera los esfuerzos desesperados de los gobiernos, la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional serían suficientes para impedir bancarrotas nacionales o cierres bancarios.La Bolsa de Valores irlandesa presenció un desplome de las acciones bancarias a causa de la alarma de los inversionistas y los mercados de bonos supusieron que sólo será cuestión de tiempo antes de que Portugal, y posiblemente España, requieran ayuda exterior. Cimbronazo en Portugal. Portugal quedó paralizado ayer por la huelga general –la primera convocada por las dos grandes centrales sindicales en más de 20 años– y que buscó mostrar el rechazo al estricto ajuste económico que presumiblemente votará mañana viernes el Parlamento lusitano. Según el gobierno, el anunciado ajuste será "fundamental" para evitar la bancarrota del endeudado país de la eurozona. Sindicatos del sector público y privado sumaron fuerzas para el paro de 24 horas, que recuerda la catarata de movilizaciones realizadas en los últimas semanas en otros atribulados países que tienen el euro, como Grecia y Francia, con gobiernos forzados a imponer impopulares medidas de austeridad.En Lisboa, los huelguistas prácticamente paralizaron el aeropuerto. Un viajero, Luis Moreira, que abordó uno de los últimos trenes que salieron de Lisboa, dijo que las tribulaciones europeas parecen agravarse día a día. Las políticas del gobierno "han sumido a la gente en la pobreza y la miseria", afirmó el dirigente sindical Manuel Carvalho da Silva, quien recordó que los empleados públicos portugueses experimentarán reducciones salariales de un promedio del 5% el año próximo.En tanto, estudiantes italianos ocuparon edificios universitarios y plazas para denunciar la reforma educativa que se discute en el Parlamento. Grupos de alumnos chocaron con la policía en Roma y bloquearon cinco puentes sobre el río Arno en Pisa. Roma fue escenario de virulentas protestas cuando centenares de estudiantes se enfrentaron a la policía y lograron ingresar en el edificio del Parlamento, en el marco de una manifestación de protesta contra los ajustes presupuestarios dispuestos por el gobierno del primer ministro conservador Silvio Berlusconi.Los estudiantes protestaban contra el decreto ley promovido por la ministra de Educación, Mariastrella Gelmini, que prevé el recorte de los fondos para las universidades públicas y la investigación, mientras, por el contrario, se favorece a las universidades privadas.En Gran Bretaña, miles de estudiantes que salieron a las calles de la Capital para protestar contra el aumento de las tasas universitarias, se enfrentaron a la policía y tomaron por asalto un móvil policial en un intento fallido por volcarlo e incendiarlo. La movilización de ayer se produce dos semanas después que un grupo de manifestantes, también estudiantes, tomaron la sede del Partido Conservador, rompieran vidrios y produjeron destrozos en rechazo al ajuste del primer ministro David Cameron.El plan contempla un severo recorte a las universidades y la investigación en el Reino Unido, y se enmarca en el ajuste fiscal más profundo de la Unión Europea (UE) y de la posguerra, con recortes de más de 130.000 millones de dólares en el gasto fiscal para los próximos cuatro años y la eliminación de medio millón de puestos de trabajo en el sector público. Hacia la bancarrota. Mientras las acciones bancarias irlandesas cayeron fuertemente por tercer día consecutivo por temor a que se esfumaran los inversionistas, los costos de los préstamos para Portugal y España subieron verticalmente por la impresión de que las deudas de los gobiernos son insostenibles y pronto llevarán a rescates financieros de la Unión Europea. El primer ministro irlandés Brian Cowen anunció ayer que el préstamo de rescate de la UE y el FMI totalizará 85.000 millones de euros (115.000 millones de dólares. Algunos expertos acusaron a Irlanda de minimizar la magnitud de su desastre financiero, al decir que la nación necesitará probablemente 130.000 millones de euros (175.000 millones de dólares) debido a las una inminente ola de moras en hipotecas.

