Tabaré, un presidente entre sus pacientes
Con la mesura del mandatario electo y de sus ciudadanos, Uruguay retomó su ritmo habitual. Pocos rastros de los festejos.
Uruguay volvió ayer a su trajín habitual después de los comicios del domingo y la fiesta en las calles que realizó el oficialista Frente Amplio tras su victoria en las urnas. Incluso el presidente electo, Tabaré Vázquez, retomó su actividad de médico oncólogo y atendió pacientes en la Asociación Española, muy cerca del Parque Batlle de Montevideo. Allí reveló que tendrá un cara a cara con el perdedor del balotaje, Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional; que cuando asuma se dedicará exclusivamente a los temas del gobierno, y que esta semana definirá el gabinete que lo acompañará a partir del 1° de marzo.
Con la totalidad de los votos escrutados, se confirmó lo que habían anunciado las consultoras el domingo al caer la noche. El candidato frenteamplista arrasó con el 53,6 por ciento de los sufragios (1.226.105 boletas), mientras que Lacalle Pou cosechó el 41,1 por ciento (939.074). La participación fue del 88,6 por ciento, lo que representa unos 50 mil votos menos que en la primera vuelta del 26 de octubre, una reducción que se explica por las tormentas del día de urnas y por la falta de entusiasmo que despertó la segunda vuelta.
Conocidos los números oficiales, llegó el momento de las felicitaciones a la fórmula ganadora, integrada por Vázquez y quien será su vice, Raúl Sendic. Los primeros en enviar mensajes fueron Argentina, Venezuela y México, el mismo domingo por la noche, mientras los frenteamplistas celebraban su tercera victoria consecutiva. Ayer se sumaron a los saludos José Miguel Insulza, secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA); el secretario de Estado norteamericano, John Kerry; y el presidente español, Mariano Rajoy, entre otros.
Cambio de mando
También se empezó a hablar de la transición, que comenzaría el 11 o 12 de diciembre, después de un descanso tras la extensa campaña y luego de que el todavía presidente, José “Pepe” Mujica, regrese de su viaje de ocho días por Latinoamérica, que comenzará hoy. El mandatario visitará Venezuela, Ecuador y México, para participar en la Cumbre de Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) y en la Cumbre Iberoamericana.
En una conferencia de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, el prosecretario de la presidencia, Diego Cánepa, dijo que el gobierno de Mujica “ya generó la documentación y los informes necesarios para entregarlos a las autoridades que conformarán la nueva administración”. Pero prometió que el actual gabinete seguirá trabajando hasta el 1° de marzo, cuando se concrete el traspaso de mando.
También se profundizaron ayer las especulaciones sobre quiénes ocuparán los ministerios. El sector de Mujica, el Movimiento de Participación Popular (MPP), aspira a ocupar cuatro lugares en el futuro gabinete. Está respaldado por el hecho de que fue el grupo más votado en las elecciones, pero Vázquez ya advirtió que no le pesan las “cuotas políticas”.
Sin rastros
En las calles de Montevideo, lo único que delataba ayer la votación y la fiesta frenteamplista del domingo eran los diarios acomodados en los puestos de venta, a la espera de un comprador que quisiera conocer los pormenores del balotaje que fue histórico porque convirtió a Vázquez en el presidente con mejor votación de los últimos 70 años, teniendo en cuenta sólo votos válidos.
Precisamente, ese es uno de los detalles que resaltó el periódico El Observador, que tituló su portada con un contundente “Arrasó”, acompañado con el abrazo de Vázquez y Sendic ante la multitud de seguidores que copó la calle 18 de Julio, la principal arteria montevideana.
El País, el diario de más tirada, puso en su portada una foto del elegido junto a la bandera uruguaya y un título menos jugado: “Tabaré Vázquez presidente 53,6%”, en referencia al porcentaje de apoyo que alcanzó, teniendo en cuenta los votos blancos y anulados.
Las banderas y remeras partidarias, que fueron portadas con orgullo el domingo, volvieron al cajón, pero sólo por seis meses. Verán la luz otra vez el 10 de mayo, cuando los uruguayos vuelvan a las urnas para elegir a los mandatarios de los 19 departamentos del país. Para entonces, Vázquez ya habrá colgado su guardapolvo y se habrá calzado su uniforme de presidente.

