Sugieren que fue envenenado y otras conspiraciones
Maduro deslizó que la enfermedad de Chávez fue provocada. Y echó a dos funcionarios de EE.UU., al acusarlos de querer desestabilizar.
Horas antes de que se anunciara la muerte de Chávez, el vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, acompañado por toda la plana mayor del gobierno venezolano, había dicho por cadena nacional que una comisión internacional deberá investigar la procedencia de la enfermedad de Chávez, que vinculó a orígenes no naturales.
“Llegará el momento en la historia en que se sabrá que Hugo Chávez fue atacado con esta enfermedad para dañar su salud. Ya tenemos bastantes pistas, es un tema serio y tendrá que ser investigado”. Luego comparó el caso de Chávez con el del líder palestino Yasser Arafat, que se supone fue envenenado.
Maduro también denunció presuntos planes desestabilizadores, en los que involucró a funcionarios extranjeros.
Anunció que acordó la expulsión de dos agregados militares de Estados Unidos señalados de participar en actos de conspiración.
Uno de ellos es el agregado aéreo estadounidense David Delmonaco, a quien se le dio un plazo de 24 horas para abandonar el país. El vicepresidente indicó que, según las informaciones recabadas por las autoridades, Delmonaco ha estado buscando en los últimos días a militares activos para investigar la situación de la Fuerza Aérea y para proponerles “proyectos desestabilizadores”.
“Estamos tras las pistas de otros elementos que configuran todo este cuadro venenoso, para buscar perturbaciones e hilar pequeñas perturbaciones”, acotó, sin dar detalles.
Poco después, el canciller Elías Jaua anunció la expulsión de un segundo integrante de la Agregaduría Aérea de la embajada de Estados Unidos, al que identificó como David Costal.
Fuentes del Departamento de Estado señalaron que estaban buscando más información al respecto.

