Strauss-Kahn, libre de cargos en EE.UU.
La Justicia archivó la causa por agresión sexual contra el ex director del FMI. Las autoridades ya le devolvieron el pasaporte.
Nueva York. Tres meses después de su mediática detención en Nueva York por una denuncia de agresión sexual, Dominique Strauss-Kahn respiró ayer aliviado después de que un juez neoyorquino cerrara su odisea judicial en una indagatoria que duró apenas 15 minutos y en la que le retiró todos los cargos. "Deseo volver a mi país, pero antes debo resolver algunos asuntos", afirmó Strauss-Kahn al llegar al departamento de lujo donde tiene instalada su residencia, en el barrio neoyorquino de Tribeca.El político francés pronunciaba así sus primeras palabras en público desde su detención en Nueva York, el 14 de mayo. Un rato antes, había celebrado en un comunicado el fin de la "pesadilla" que vivió con su familia después de que Nafissatou Diallo, una inmigrante guineana, lo acusara de agresión sexual.DSK, como lo llama la prensa, espera ahora "volver a su hogar y tratar de volver a tener una vida más normal", ahora que terminó el caso que acabó con su carrera al frente del Fondo Monetario Internacional (FMI) y que cortó sus aspiraciones por luchar por la presidencia francesa en las próximas elecciones.Como primer paso y antes de resolver esos asuntos pendientes, el político y economista recibió ayer el pasaporte que las autoridades estadounidenses le requisaron, según confirmaron fuentes de la Fiscalía de Manhattan.No estuvo ni una hora en el juzgado, que abandonó con la sonrisa contenida, entre los gritos de una veintena de personas que portaban pancartas en las que se podía leer "Vete a prisión", "Justicia para Diallo" o "DSK trata a mujeres como propiedad".En el interior escuchó con satisfacción cómo el juez Michael Obus retiraba los cargos que pendían sobre él, tal y como había pedido la Fiscalía, y a la salida recibió otra noticia: un tribunal de apelaciones rechazó el recurso presentado por los abogados de la demandante contra la decisión del magistrado de no recusar al fiscal de Manhattan, Cyrus Vance.

