Situación crítica en frontera norte de Grecia, atestada de refugiados
Unas 20 mil personas se encuentran atrapadas en varios puntos del país heleno, en un límite territorial que deja pasar gente a cuentagotas.
Atenas. La situación en el paso de Idomeni, entre Grecia y Macedonia, era crítica ayer debido al cierre de las fronteras de la ruta balcánica que dejó a unas 20 mil personas atrapadas en varios puntos del país heleno. En Idomeni, hay unos 5.500 refugiados, según la prensa local, porque el paso fronterizo cerró el viernes. Ayer fue reabierto para sirios e iraquíes.Cerca de cuatro mil refugiados están en el campamento de tránsito, que ha superado con creces su capacidad, por lo que Acnur y otras organizaciones instalaron más carpas y repartieron bolsas de dormir.Otros 1.500 esperaban en una estación de servicio a 20 kilómetros del paso, donde aún tienen menos acceso a los servicios básicos.La introducción de mayores controles a los sirios e iraquíes (las únicas nacionalidades que tienen permitido el acceso), que deben aportar un pasaporte o un documento de identidad, ralentizó los cruces hasta el punto de que hay momentos en que la frontera cierra por completo, lo que genera más aglomeraciones en el campo de tránsito.A pesar de ello, centenares de personas continúan su viaje a pie hacia la frontera desde diferentes partes del país.Según cifras proporcionadas por el Ministerio de Migración, hay 20 mil personas atrapadas en Grecia, un número que se espera que aumente en los próximos días, ya que la decisión anunciada por Eslovenia, Croacia, Serbia y Macedonia de dejar pasar un máximo de 580 refugiados por día no augura una mejora de la situación.Al puerto de El Pireo, donde se calculan que hay alrededor de 1.500 personas, llegaron ayer otras 437 a bordo de un transbordador desde las islas de Lesbos y Quíos.El número de llegadas al puerto de Atenas es menor respecto de la cifra registrada en los últimos meses. Responde al plan de contingencia desarrollado por el Ejecutivo, que pretende ralentizar la marcha de refugiados hacia al norte mientras adecúa alojamientos provisionales para aumentar las capacidades de acogida.

