Sin hogar ni condiciones para miles de desesperados
El Consejo de Refugiados indicó que unas mil personas duermen en las estaciones de ferrocarriles y en los parques de la capital alemana.
El Consejo de Refugiados indicó que unas mil personas duermen en las estaciones de ferrocarriles y en los parques de la capital alemana. La llegada de refugiados a la ciudad de Berlín, unas 12 mil personas en el primer semestre del año, obligó a las autoridades a tomar medidas excepcionales. Mientras no se habilitan nuevos albergues, los refugiados reciben vales que les permiten buscar alojamiento en hostales baratos. Pero los establecimientos ya no reciben a los refugiados porque la Oficina Estatal de Salud y Asuntos Sociales no paga los alojamientos o prefieren reservar sus habitaciones para los turistas."Hacemos todo lo posible para impedir que la gente viva en las calles o en los parques", dice Renate Kneiding, portavoz de la oficina estatal, "pero sólo en el mes de julio han sido aceptadas cuatro mil peticiones de asilo, una cifra que jamás habíamos tenido". Sin embargo Berlín, donde existen 60 albergues para refugiados, además de ser una ciudad atractiva y tolerante, no tiene una economía desahogada. El jefe de gobierno de la ciudad ha reclamado más ayuda al Ejecutivo federal, que ya aprobó un presupuesto extraordinario de mil millones de euros. Berlín destinó en el año 2014 un total de 245 millones de euros a la política de refugiados, una cifra que será necesario duplicar en 2015, según Kneiding."Si el gobierno federal y las autoridades de Berlín no reaccionan, la situación con los refugiados puede convertirse en una catástrofe humanitaria", dice por su parte Martina Mauer, portavoz del Consejo de Refugiados de la ciudad.Un censo reciente cifró en 10,9 millones de personas la población migrante asentada en el país más poderoso e influyente de la Unión Europea.

