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Sin guerra antes de la final; sin final antes de la guerra

El vaticinio de un conflicto nuclear antes de los cuartos de final de Sudáfrica no se cumplió, pero no sólo Fidel Castro advierte sobre un ataque inminente a Irán. Marcelo Taborda.

07 de julio de 2010 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Sin guerra antes de la final; sin final antes de la guerra

Días atrás, antes de que el 0-4 ante Alemania arrasara con nuestra esperanza en un tricampeonato del mundo del más hermoso de los deportes, el ex presidente de Cuba Fidel Castro vaticinó que la instancia de cuartos de final de la Copa de Sudáfrica se vería manchada por el inicio de una conflagración nuclear de consecuencias globales impredecibles.

El veterano líder revolucionario se refería a una guerra inminente que Estados Unidos, secundado por Israel, estaba a punto de provocar contra el Irán de los ayatolás y el presidente Mahmud Ahmadinejad.

El domingo pasado, mientras los fuegos artificiales iluminaban el cielo estadounidense por un nuevo aniversario de su independencia, Fidel despachó otra de sus "Reflexiones", en la que se asumió feliz por lo equivocado (en el tiempo) de su vaticinio anterior, aunque advirtió que el alivio podría durar muy poco.

Castro se preguntó: "¿Qué hacen por primera vez los buques de guerra israelíes en los mares del Golfo Pérsico, el Estrecho de Ormuz y las áreas marítimas de Irán?". Además aludió a la resolución aprobada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el 9 de junio, que mantiene la autorización para la inspección de los buques y aeronaves iraníes con posibilidad de llevarla a cabo en cualquier Estado, y adosa, esta vez, la venia para hacerla a los buques en altamar.

Según el ex mandatario cubano, el detonante del conflicto podría darse en cualquier momento y para sustentar sus dichos, Fidel repasó los sucesos previos a la primera Guerra del Golfo, en la que George Bush padre lanzó una coalición internacional contra Irak, el ex aliado regional de la Casa Blanca. Asimismo, consideró que Estados Unidos equivoca su previsión bélica al equiparar una eventual reacción iraní y sus Guardianes de la Revolución, con la maltrecha Guardia Republicana del ya extinto Saddam Hussein.

En un sentido similar a Castro, el lingüista y pensador estadounidense Noam Chomsky, en una nota titulada "Nubes de tormenta sobre Irán" para el diario español Público , aludió a la isla africana Diego García como potencial base de operaciones para lanzar una ofensiva bélica en Medio Oriente.

Chomsky citó frases de expertos israelíes y norteamericanos y mencionó el uso potencial de submarinos equipados con misiles Tomahawk con cabezas nucleares, bombarderos y destructores, como parte de un arsenal capaz de arrasar "10 mil objetivos de Irán en pocas horas".

Medios árabes resaltaron, en los últimos días, la presencia de al menos una nave israelí junto a la flota estadounidense cerca de un potencial teatro de operaciones.

Lo concreto es que la inquietud no ha sido generada por un solo profeta. Desde hace años, Israel toma como primera hipótesis de conflicto a un Irán a cuyo gobierno endilga el ser soporte económico de grupos como Hizbollah, de innegable influencia en el Líbano, y Hamas, que controla la Franja de Gaza.

Las tensiones se acentuaron con Ahmadinejad.

Poco antes de que Barack Obama sumara sanciones de Washington a las ya impuestas por la ONU a Irán, el director de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA), Leon Panetta, lanzó un mensaje tan inquietante como ambiguo: Teherán ya tiene uranio para fabricar dos bombas nucleares, aunque le llevaría unos dos años contar con ellas.

Panetta dijo además que esperaba que Israel no apresurara un ataque a Irán y les diera una oportunidad a las presiones de la Casa Blanca.

Irán rechazó retomar un diálogo antes de fines de agosto y exigió que a él se incorporen Brasil y Turquía, con los que acordó un plan vetado por Washington.

Ojalá que el domingo, cuando algún país europeo, no exento de culpas por su pasado de conquista o racismo, alce la copa en el país que sufrió el apartheid , nada raro haya sucedido. Y aquí ya no se alude a la clase de "batalla" que Argentina volverá a librar recién en 2014.