Siguen los ataques armados en Túnez
Hubo tiroteos alrededor del Palacio presidencial y en diferentes barrios tunecinos.
Túnez . Un tiroteo se desató ayer alrededor del palacio presidencial en Túnez entre fuerzas leales y opuestas al mandatario recién derrocado, en medio de esfuerzos por devol-ver la calma al país tras la salida de Zine al Abidine Ben Ali que por 23 años gobernó con mano dura. Dos residentes dijeron que guardias presidenciales leales al depuesto presidente participaron en el tiroteo en Cartago, en la costa mediterránea, a unos 15 kilómetros al norte de la capital, Túnez.Los tiroteos además se registraron en diferentes zonas de Túnez, según informó la agencia EFE. Hombres vestidos de civil que se desplazaban en vehículos todo terreno disparaban con armas ligeras en varios barrios de la capital tunecina, sembrando el pánico entre la población que se refugió en sus casas.En el barrio de El Ombran Superior, varios francotiradores se enfrentaron a las fuerzas militares pro constitucionales y obligaron a la población a buscar refugio en sus casas, según dijo un vecino de la zona.El Ombran es un barrio de clase media situado a tres kilómetros del centro de la capital lugar en el que se desarrolló también otro tiroteo.En la Cité Ez Zuhur, un barrio pobre de los suburbios de la capital, se repitió la misma escena que en el centro de la ciudad."Unos coches que circulaban a mucha velocidad entraron en el barrio a las tres de la tarde y sus ocupantes disparaban indiscriminadamente. Corrí hasta mi casa pero los tiros aún continúan", dijo a la agencia EFE, Amir Gaaloul, un vecino de la zona.Según dicho testigo, los autores de los disparos "son los Trabelsía", en referencia al apellido de la familia de Leyla Trabelsi, la esposa del ex presidente tunecino Zine el Abidin Ben Ami, que fue derrocado el viernes de Túnez.Ben Alí de 74 años huyó el viernes pasado tras la revuelta popular que se desató en ese país. Las protestas comenzaron hace un mes y reclamaban la salida del mandatario por la corrupción, el desempleo y la falta de libertades. Los tunecinos esperan con ansias el anuncio de la formación de un Gobierno de unidad nacional que termine con el vacío de poder y conduzca al país a elecciones libres tras 23 años de dictadura, aunque una de las incógnitas es si quienes se opusieron con vigor a Ben Ami podrán coincidir en un proyecto común. Detención. La Policía de Túnez arrestó ayer al general Alí Sariati, jefe de seguridad del depuesto presidente tunecino por organizar los actos de vandalismo y pillaje que miembros de la guardia personal de Ben Ami están cometiendo por todo el país. Más de 50 personas han sido arrestadas desde el sábado, por ser sospechosos de usar ambulancias, automóviles alquilados y vehículos de protección civil para perpetrar tiroteos, dijo un policía.Unas 200 personas en el centro de la capital vitorearon el domingo cuando la Policía se llevó a una ambulancia y detuvo a su conductor. "Los criminales están usando ambulancias para disparar contra la gente", dijo el oficial, quien no quiso ser identificado.Decenas de personas han muerto en el último mes, marcado por enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes cansados de la represión y la corrupción del régimen de Ben Alí, protestas que finalmente desencadenaron la salida del mandatario. Belgas repatriados. La agencia de viajes Thomas Cook y la compañía aérea Jetair han repatriado durante el fin de semana pasado a más de mil viajeros belgas que se encontraban en Túnez, donde se ha decretado el estado de excepción a causa de las protestas populares. Los operadores turísticos organizaron el regreso de sus viajeros, ya que el Ministerio belga de Asuntos Exteriores desaconseja trasladarse al país norteafricano pero por ahora descarta ordenar repatriaciones masivas, según su portavoz, Patrick Deboeck.

