Serra renovó críticas al oficialismo
El candidato opositor dijo que el suyo no será un gobierno para "patotas y compañeros" al cerrar la campaña electoral en Brasil.
El candidato opositor José Serra volvió a cargar contra el oficialismo al afirmar que el suyo no será un gobierno para "patotas y compañeros", en una reiterada crítica al Partido de los Trabajadores y a su candidata Dilma Rousseff, quien encabeza cómodamente las encuestas para las elecciones del domingo.El postulante del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) cerró anoche su campaña con un evento en el barrio Mooca de San Pablo, un lugar que se formó como reducto de trabajadores inmigrantes italianos en el que nació y se crió el candidato.Serra tuvo unos minutos para repasar su vida por aquellas calles: "Me recuerdo aquí, andando a pie, transgrediendo las órdenes familiares. Es un lugar ligado a mis historias de infancia y de juventud", dijo en referencia a este característico barrio paulista.Embanderados con los colores verde, amarillo y azul que identifica a la campaña tucana, centenares de militantes y dirigentes del PSDB paulista cerraron anoche este tramo de campaña, que tendrá hoy su corolario con el debate presidencial desde Río de Janeiro transmitido por la red O Globo.Sin el estruendo de la militancia que minutos antes lo acompañó en un acto en la ciudad de Barueri, en el Gran San Pablo, pero con el entusiasmo de la dirigencia que aguarda con expectativa la posibilidad de pelear una segunda vuelta, Serra encabezó su último encuentro de primera vuelta.En un salón de eventos de Mooca, el tucano apeló a la unidad del partido para hacer frente a una eventual segunda vuelta -a pesar de las ausencias de referentes nacionales del partido como el ex presidente Fernando Henrique Cardoso y el presidente del PSDB, el senador Sergio Guerra."Vamos a hacer un gobierno ético, volcado a las personas, y no volcado a la patota, para un grupo, para compañeros, más un gobierno formado para el pueblo brasileño", dijo el candidato en una crítica reiterada la administración de Inácio Lula da Silva, aunque fue muy cauteloso de no mencionar al mandatario.El candidato paulista prometió, también, "un gobierno serio, sin escándalo, y que consiga cada vez más mejorar la salud y la educación, además de dar garantía al empleo", en referencia a sus propuestas de campaña como el aumento del salario mínimo y la suba de las jubilaciones.Mensaje. En otra apelación a la emotividad, Serra dijo que volver al barrio con la dirigencia paulista del PSDB -que hizo del estado y la ciudad un bastión electoral y político histórico- es símbolo de la unidad a la que ayudó a construir.El domingo Serra buscará desmentir las encuestas que hasta hoy lo ubican perdedor en primera vuelta en la carrera por la sucesión al Planalto, en manos de Rousseff cuya intención de voto está por encima del 50 por ciento, según las últimas encuestas de Ibope y Vox Populi.

