Según el FMI, la crisis pone en riesgo el crecimiento europeo y mundial
"El sistema bancario europeo sigue mostrando debilidad", indicó. Señaló que son necesarias "medidas inmediatas para reforzar el sistema financiero".
El Fondo Monetario Internacional (FMI) aseguró hoy que la crisis de las deudas soberanas en la Eurozona está poniendo en riesgo la recuperación económica europea y global.
"El sistema bancario europeo sigue mostrando signos de debilidad", indicó el FMI en su informe anual sobre la situación económica en los países del euro, subrayando que algunas entidades financieras están "expuestas de manera significativa a riesgos en el frente de la deuda soberana" en Grecia, Irlanda y Portugal.
El informe destaca, asimismo, que "mientras Grecia, Irlanda y Portugal son países pequeños, en términos económicos, la exposición financiera de los bancos de los principales países de la zona Euro respecto a estos países es grande".
Tras señalar que esto podría causar un contagio fuera de la zona misma, el Fondo avisa que la banca europea tiene, además, un nivel insuficiente de capitalización que los hace "particularmente vulnerables ante la posibilidades de un shock", informa la agencia de noticias Ansa.
En este sentido, el FMI afirma que son necesarias "medidas inmediatas para reforzar el sistema financiero europeo" a través de "una capitalización adecuada", en base a las pruebas de "stress" efectuadas a los bancos la semana pasada.
Mientras tanto, los socios de la eurozona se preparan para la cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del próximo jueves, la cual se presenta especialmente tensa.
¿Impuesto? En las últimas horas se ha venido a agregar un nuevo elemento que podría elevar aún más el nerviosismo, ya que se habla de la posibilidad de un impuesto a la banca para salvar a Grecia de la bancarrota, apuntaron hoy fuentes diplomáticas.
La idea es que los 17 socios de la eurozona apliquen un impuesto bancario para forzar al sector privado a participar- como quiere Alemania- en el segundo salvamento de las finanzas de Grecia, por cerca de 90.000 millones de euros, para evitar la suspensión de pagos helena.
Con ello, se aplacaría la disputa entre Berlín y La Haya y el Banco Central Europeo (BCE), que rechaza la opción de una quiebra controlada o de un impago limitado de Atenas.
Además, si se aplica esa solución (el impuesto bancario), se lograría evitar que las principales agencias de calificación de riesgo, como Standard & Poor\'s, Moody\'s o Fitch, declarasen en breve la suspensión de pagos total o parcial de Grecia, según la agencia de noticias DPA.
A la posición del BCE se han sumado España y Francia, que tampoco aceptan la posibilidad de un "default" controlado de Atenas, que sí se ha llegado a debatir al menos en Berlín y La Haya, aliados circunstanciales en la exigencia de partipación obligatoria de los acreedores privados en el nuevo rescate a las finanzas helenas.
Hasta la fecha, el núcleo duro del debate se centraba en la exigencia de la canciller germana, Angela Merkel, secundada por Holanda, Austria y Finlandia, para que bancos y aseguradoras tomaran parte en el segundo rescate de Grecia, tras el aprobado el año pasado junto al FMI por 110 mil millones de euros.
El ministro belga de Finanzas, Didier Reynders, cifró recientemente la posible participación privada en al menos 28 mil millones de euros.
No obstante, la desventaja de esa alternativa es que no sería directamente aplicable, teniendo en cuenta la extrema gravedad de la crisis griega, dado que en primer lugar debe ser aprobada por cada uno de los 17 socios del euro e incorporada a sus legislaciones nacionales.

