Se reabre el debate sobre la pena de muerte en Suiza
Partidarios de este castigo lograron que se autorice la recolección de firmas para autorizarlo en algunos casos.
El debate sobre la pena de muerte, abolida en Suiza en 1942, irrumpió con fuerza en el país alpino tras conseguir los partidarios de este castigo que se autorice la recolección de firmas para convocar un referendo de cara a su reintroducción en ciertos casos.
Los responsables de esta iniciativa no pertenecen a ningún partido -de hecho todo el espectro político helvético se expresó ya en contra- sino que se trata de un oscuro Comité aglutinado en torno a los familiares de una víctima de asesinato con abuso sexual.
Precisamente para los casos de "asesinato agravado con abuso sexual sobre un menor" es para el que demandan la reintroducción de la pena capital, según dijo el portavoz de dicho comité, Marcel Graf.
Este grupo tiene desde un plazo desde hoy hasta el 24 de febrero de 2011 para recoger las 100.000 firmas exigidas para poder convocar un referendo.
La Cancillería federal sentenció hoy que, en el aspecto formal, la iniciativa cumple todos los requisitos para poderse autorizar la recogida de firmas, a pesar de que políticos, expertos y constitucionalistas ya advierten desde hace días de que el regreso de ese castigo letal va en contra de la Constitución y de los compromisos internacionales de Suiza.
Según el particular sistema político suizo, donde se someten a consulta popular casi todas las cuestiones, si se reúnen 100.000 firmas, el Parlamento deberá pronunciarse sobre el fondo de la iniciativa desde el punto de vista político, invalidarla si considera que va en contra del derecho internacional o aceptar someterla al pueblo.
"No hay ninguna duda de que habrá cien mil ciudadanos que aprueben un texto en el que se propone eliminar a individuos considerados como irrecuperables... pero nos sorprende que haya sido admitido por las instancias federales en detrimento de las disposiciones constitucionales de Suiza y sus compromisos internacionales", escribía el editorial del diario "24 horas".
"Debemos recordar que la pena de muerte se abolió en 1942 en nuestro país, haciendo de Suiza una punta de lanza abolicionista, y Suiza es además, signataria de los protocolos 6 y 13 de la Convención europea de los derechos humanos, que excluye totalmente ese castigo", agregó.

