Sarkozy desafía a huelguistas y dice que las reformas serán aplicadas
El presidente francés consideró "esencial" aprobarla norma que elevará en dos años, hasta los 62, la edad jubilatoria.
París, Deauville. Francia vivirá hoy la sexta jornada de protesta nacional contra la reforma jubilatoria del presidente, Nicolas Sarkozy, luego de que estudiantes chocaran ayer con la policía, camioneros bloquearan rutas y estaciones de servicio se quedaron sin nafta, en medio de una gran agitación social. Sin embargo, el presidente francés aseguró ayer que aplicará su reforma de las pensiones, pese a la oposición y justificó la intervención de su gobierno para garantizar el abastecimiento de carburante y evitar enfrentamientos."Esta reforma es esencial. Francia se ha comprometido a llevarla a cabo", subrayó Sarkozy al término de un encuentro con la canciller alemana, Angela Merkel, en Deauville (noroeste galo), antes de que se les sumara el presidente ruso, Dimitri Medvedev, para una cena de trabajo."Esa reforma Francia la pondrá en marcha como nuestros amigos alemanes lo hicieron hace algunos años", dijo el jefe de Estado francés, en un contexto de protestas por el proyecto de ley que retrasará la edad de jubilación en dos años.Sarkozy añadió que "es perfectamente normal y natural que cree inquietudes y oposición. Es normal, también, y natural que un gobierno democrático, en una democracia parlamentaria, se asegure de que los automovilistas tendrán combustible y que no habrá enfrentamientos".Los sindicatos franceses tienen previsto realizar hoy más de 200 marchas y paros en todo el país para mantener su lucha contra el proyecto de Sarkozy de elevar la edad jubilatoria de 60 a 62 años, que el Congreso tiene previsto votar definitivamente el jueves.Los trabajadores dicen que la jubilación a los 60 años es una conquista fundamental y temen que la reforma sea el primer paso hacia una pérdida de su calidad de vida, pero el gobierno galo dice que 62 es una de las edades de retiro más bajas de Europa, que los franceses viven más tiempo y que el sistema ya pierde plata.Líderes gremiales, dirigente opositores y críticos de Sarkozy alegan que el presidente conservador quiere imponer en Francia un sistema "capitalista al estilo norteamericano" y que el gobierno podría sacar dinero de otra parte en vez de apelar a los aportes previsionales, como por ejemplo aumentando las contribuciones de los empleadores.La votación final fue postergada ayer a la siesta y en lugar de mañana, como estaba prevista, se pospuso para el jueves por el Senado.Más temprano, en un violento anticipo de las protestas que podría haber hoy, la policía disparó balas de goma y gases lacrimógenos a estudiantes que quemaron un auto, destruyeron paradas de colectivos y arrojaron piedras en Nanterre, cerca de París, y también en Lyon, en repudio al plan de Sarkozy (ver Estudiantes ...).Entre todas las medidas de fuerza, la huelga de los trabajadores petroleros es una de la que más preocupa al gobierno, que ayer abrió un centro de coordinación de crisis para focalizarse en este conflicto puntual y evitar que termine con un desabastecimiento general de combustible. La mayoría de los franceses apoyan las protestas, y una encuesta publicada ayer en el diario Le Parisien mostró hasta un 71 por ciento de respaldo o simpatía por las medidas.

