Saadi Kadhafi, el hijo ex futbolista del sitiado líder libio, se refugió en Níger
Autoridades nigerianas confirmaron que lo interceptaron en un convoy en el desierto. La CPI no había pedido captura por él.
Niamey (Níger). El gobierno nigerino confirmó ayer que Saadi Kadhafi, hijo del sitiado líder libio Muamar Kadhafi, entró en el país junto con otras ocho personas. El ministro de Justicia y portavoz del gobierno de Níger, Marou Amadou, aseguró en una rueda de prensa que el convoy en el que viajaba el hijo de Kadhafi fue interceptado ayer en el desierto de Tenere por una patrulla militar y llevado a la localidad de Agadez, en el norte del país. "En este momento, el convoy se dirige a Agadez, y no se descarta que el convoy llegue mañana (por hoy) a Niamey", dijo el ministro en la capital nigeriana.Asimismo, Amadou subrayó que los miembros del convoy se van a beneficiar de la hospitalidad que Níger ha decidido ofrecer a los fugitivos libios.Según el portavoz gubernamental, el mandato de arresto internacional dictado por la Corte Penal Internacional no incluye a Saadi, por lo que no hay ningún problema en permitir su estancia en el país."La orden concierne a tres personalidades del gobierno, Kadhafi, su hijo Saif al Islam y su cuñado Senusi, Saadi no figura en la lista", precisó Amadou. La CPI ordenó el pasado 28 de junio la detención de Kadhafi, de su segundo hijo, Saif al Islam, y de su cuñado Abdullah el Senusi, quien era el jefe del espionaje del régimen, acusados de haber cometido crímenes de lesa humanidad.Con la confirmación de la huida de Saadi, antiguo jugador de fútbol profesional, sólo continúan en paradero desconocido el propio Kadhafi y sus hijos Saif al Islam, quien estaba llamado a suceder a su padre en el poder y Mutasim, jefe del Consejo de Seguridad Nacional.La mujer de Kadhafi, Sofía, y tres de sus hijos Mohamed, Anibal y Aisha fueron acogidos en agosto por las autoridades de Argelia, que alegaron "razones humanitarias".El pasado día 4, el portavoz militar de los rebeldes libios, Ahmed Omar Bani, anunció la muerte de otro hijo de Kadhafi, Jamis, comandante de la temida brigada del mismo nombre, en combates librados en Tarhuna, a 90 kilómetros al suroeste de Trípoli.

