Rusia se resiste a aprobar una resolución contra el régimen
Moscú resiste la presión y ayer no se movió de su negativa a apoyar el proyecto de resolución de la ONU sobre Siria.
Moscú resiste la presión y ayer no se movió de su negativa a apoyar el proyecto de resolución de la ONU sobre Siria. "No permitiremos que un texto (de resolución) que consideremos erróneo y que derive en el agravamiento del conflicto sea aprobado. Lo digo de manera honesta e inequívoca", apuntó el embajador ruso ante la ONU, Vitali Churkin.Si la actual propuesta presentada por Marruecos y respaldada por los países occidentales llega a votación, "votaremos en contra si el texto es inaceptable", sentenció.El diplomático subrayó que el motivo de su rechazo a la propuesta obedece a que el texto presentado por Rabat no excluye una intervención militar exterior.Desde el comienzo de la crisis entre el gobierno sirio de Bachar al Assad y la oposición armada, Rusia insistió en que de ninguna manera permitirá que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adopte cualquier medida que deje la puerta abierta a la repetición del escenario libio.En numerosas ocasiones, tanto durante la guerra en Libia como tras su conclusión con la muerte del dictador Muamar Kadhafi, Moscú reiteró que Occidente aprovechó la resolución aprobada por el Consejo de Seguridad para derribar un régimen que, según los rusos, no convenía a sus intereses estratégicos.La diplomacia rusa no deja de trazar paralelismos entre la actual postura de las potencias occidentales sobre el conflicto sirio con la que derivó en una guerra por el poder en Libia. "Ciertos avances". Pese a la posición inamovible de Rusia, los miembros del Consejo de Seguridad aseguraron anoche que hubo "ciertos avances" en las negociaciones para adoptar una resolución y preparan ya una versión del proyecto presentado por Marruecos que será estudiada hoy en una nueva sesión de consultas. "Logramos ciertos avances y existe claramente la voluntad de conseguir un texto que se pueda adoptar en los próximos días. Hay todavía muchos puntos difíciles", dijo el embajador británico ante la ONU, Mark Lyall Grant.El diplomático no descartó que el nuevo texto sea sometido a votación "esta misma semana", aunque otras fuentes diplomáticas indicaron que era "demasiado pronto".Las consultas de ayer sirvieron para que los 15 miembros del Consejo intercambiaran puntos de vista acerca del proyecto de resolución presentado por Marruecos, el cual no cuenta todavía con el respaldo de Rusia ni China, miembros con poder de veto ni tampoco de Sudáfrica e India.

