Rousseff y Serra cruzaron acusaciones en el debate
Cada candidato trató de explotar los puntos débiles de su rival. La ex jefa de Gabinete adoptó una postura más enérgica y atacó al aspirante opositor.
Brasilia, San Pablo. Los candidatos brasileños al balotaje presidencial del 31 de octubre, Dilma Rousseff y José Serra, buscaron durante el primer debate de cara al segundo turno atacar los puntos débiles del otro: la postulante oficialista acusó a su adversario de apoyar la privatización de Petrobras, y Serra volvió a instalar el tema del aborto. Poco antes de la medianoche del domingo pasado, en lo que constituyó el primer encuentro previo a la segunda vuelta, Rousseff se mostró más agresiva a la hora de responderle a Serra, y según los especialistas puso el acento en sacar a la superficie la política privatizadora de Petrobras que achaca al candidato tucano.Serra, a su vez, insistió en que Dilma "alguna vez dijo apoyar el aborto y ahora lo niega", y que "respecto de Dios un día dice que es devota y al otro día cambia de opinión".Esta nueva irrupción de la cuestión religiosa llevó a Rousseff a asistir ayer a una misa en la Basílica de Aparecida, patrona nacional, en el interior de San Pablo, que también será visitada hoy por Serra."Quería estar acá en Aparecida por un problema reciente que tuve en mi vida, sobre el cual prefiero no hacer comentarios", dijo la candidata del Partido de los Trabajadores, a quien designó el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, para sucederlo en enero.La ex candidata presidencial por el Partido Verde, Marina Silva, quien reunió en primera vuelta unos 20 millones de votos que podrían dirimir ahora la elección, se mostró desilusionada por el nivel del debate, y sostuvo que Rousseff y Serra "continúan apostando al vale todo".La discusión entre ambos candidatos alcanzó fuertes niveles de tensión cuando Dilma increpó a Serra por el hecho de que su esposa Mónica la acusa de "matar niñitos", en referencia a la aseveración de que apoya el aborto.Rousseff se impuso en la primera vuelta electoral con una diferencia de más de 14 puntos porcentuales, al obtener 46,9 por ciento de los votos, contra 32,6 de Serra, pero una encuesta de la consultora Datafolha informó el sábado que la ventaja de la postulante oficialista cayó y ahora está sólo ocho puntos por delante de Serra. El nuevo escenario post primera vuelta hizo que Dilma saliera a enfrentar a su adversario con mayor enjundia, según analistas. En ese marco, comparó ayer la postura de Serra con la forma en la que Estados Unidos subestimó a Vietnam, tras lo cual acabó perdiendo la guerra."Mi generación recuerda mucho la Guerra de Vietnam. Había una subestimación total de la capacidad vietnamita de reaccionar a la mayor potencia mundial, Estados Unidos. Serra tiene el hábito de subestimar a las personas, se cree superior al resto", afirmó la ex guerrillera y economista Rousseff.

