Romney: No me preocupa el pobre, sino la clase media
El precandidato republicano que ganó el martes en Florida generó una polémica con sus comentarios. Aunque mantiene ventaja sobre Gingrich, no está todo dicho.
Washington. Mitt Romney, precandidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, aseguró ayer que su campaña se centra en los estadounidenses de clase media, mientras que aquellos que son "muy pobres" no le preocupan porque existe "una red de seguridad para ellos". En una entrevista con la cadena CNN, el ex gobernador de Massachusetts habló de su motivación en la carrera a la Casa Blanca, tras imponerse el martes por la noche en las primarias de Florida por un 47 por ciento de los votos frente al 32 por ciento de su principal rival, Newt Gingrich."Estoy en esta carrera porque me importan los estadounidenses. No me preocupan los muy pobres, porque tenemos una red de seguridad para ellos", expresó Romney.El precandidato subrayó que tampoco le preocupan los "muy ricos", que "están bien", sino que piensa en "el corazón de Estados Unidos, el 90 ó 95 por ciento de estadounidenses que ahora mismo tienen dificultades".Cuando la presentadora pidió que aclarara sus palabras, Romney insistió en que no le preocupan "los muy pobres, que tienen una red de protección"."Pero si hay agujeros en ella, la repararé", subrayó, y citó los programas de cupones para alimentos, beneficios de vivienda o el seguro de salud para bajos ingresos.Uno de cada siete habitantes de Estados Unidos son pobres, según el último informe de la Oficina del Censo, que indica que en 2010 el 15,1 por ciento de la población –unos 46,2 millones de personas– vivía con menos de mil dólares al mes. Todos separados. "Se acabó aquello de 'Estamos en esto todos juntos'", escribió en Twitter poco después Jim Messina, el director de la campaña para la reelección del presidente Barack Obama, en referencia a los polémicos comentarios de Romney. A medida que el político de Massachusetts se perfila como favorito en la carrera republicana, la campaña demócrata se esfuerza en presentarlo como un empresario millonario distanciado de las dificultades de los estadounidenses de a pie.Pero Romney no es el único aspirante criticado por sus comentarios sobre los pobres del país, ya que Gingrich afirmó hace dos semanas que Obama es "el presidente más eficaz (en la emisión) de cupones de alimentos en la historia del país", algo que, consideró, ralentiza la recuperación económica.En tanto, Romney se muestra ya preparado para competir con Obama, quien en búsqueda de la reelección "organizará la campaña electoral más virulenta y maliciosa de la historia" del país, según pronosticó ayer el precandidato republicano que lleva la delantera. Nuevo escenario. La próxima cita electoral es en Nevada. Gingrich viajó allí con las esperanzas puestas en el peso de la corriente ultraconservadora del Tea Party y en sus amigos en el estado, entre los que se cuenta Sheldon Adelson, uno de los grandes magnates de los casinos de Las Vegas. Romney se permitió retrasar hasta anoche su llegada a Nevada. No obstante, Romney juega con ventaja en un estado en el que el 7,5 por ciento de la población comparte su fe mormona, y sus constantes esfuerzos de campaña allí ya le han garantizado el apoyo de 8 de los 10 senadores estatales republicanos de Nevada.
Nevada, la próxima cita electoral
El sábado. Los precandidatos republicanos a la presidencia de Estados Unidos se centran desde ayer en el estado de Nevada, donde está por verse si los aires de favorito de Mitt Romney convencen a unos votantes más cercanos al ideario conservador de Newt Gingrich.
Para enfrentar a Obama. Después del prolongado proceso de primarias, la convención republicana, que se celebrará en agosto en Tampa (Florida), designará de manera oficial al candidato del partido que se enfrentará a Barack Obama en los comicios del 6 de noviembre.

