Temas del día:

Rebekah Brooks negó las acusaciones

La exconsejera delegada de News Internacional rechazó conspirar para "pinchar" teléfonos, conspirar para ejercer mala conducta en cargo público y conspirar para obstruir la Justicia. Otros acusados rechazaron cargos.

05 de junio de 2013 a las 10:59 a. m.
Redacción La Voz y agencia EFE
Rebekah Brooks negó las acusaciones
BROOKS. Acompañada de su esposo (a la derecha) sale de la corte después de rechazar los cargos en su contra, este miércoles en Londres (AP).

Rebekah Brooks, exconsejera delegada de News Internacional y antigua mano derecha de Rupert Murdoch en el Reino Unido, negó este miércoles los cargos de escuchas ilegales en los periódicos del magnate.

De acuerdo a lo publicado por la agencia de noticias EFE, en una audiencia en el tribunal de Southwark (Londres), Brooks, que compareció junto con otros imputados, se declaró inocente de un total de cinco acusaciones por conspirar para interceptar teléfonos, conspirar para ejercer mala conducta en cargo público y conspirar para obstruir la Justicia.

La ejecutiva de 45 años dimitió de su puesto en News International, la filial británica del imperio Murdoch, en julio de 2011, después de la clausura del periódico News of the World tras la detención de decenas de sus empleados por supuestamente pinchar móviles de famosos y gente corriente para obtener exclusivas.

Posteriormente Brooks, que dirigió el rotativo entre 2000 y 2003, fue detenida en sucesivas ocasiones por diferentes delitos, al igual que Andy Coulson, exasesor de prensa del primer ministro David Cameron y quien también dirigió el dominical de 2003 a 2007.

En la vista judicial de este miércoles, Brooks, el exjefe de noticias del News of the World James Weatherup y el exdirector gerente Stuart Kuttner negaron una conspiración para pinchar teléfonos entre el 3 de octubre de 2000 y el 9 de agosto de 2006.

La ejecutiva, que también fue directora de The Sun de Murdoch entre 2003 y 2009, rechazó además sendos cargos de conspiración para mala conducta en cargo público, uno entre el 1 de enero de 2004 y el 31 de enero de 2012 y el segundo entre el 9 de febrero de 2006 y el 16 de octubre de 2008.

También se declaró inocente de dos cargos de conspiración para obstruir a la Justicia, por supuestamente haber intentado ocultar o eliminar material y archivos del News of the World entre el 6 y el 9 de julio de 2011 junto con su ayudante Cheryl Carter, quien también ha negado la imputación.

Otros casos. En la misma sesión de este miércoles, el marido de Brooks, Charlie Brooks -excompañero de estudios de Cameron y otro imputado en este complejo caso-, negó a su vez un cargo de obstrucción de la Justicia entre el 15 y el 19 de julio de 2011, cuando supuestamente habría intentado ocultar documentos, ordenadores y otro material de los agentes de policía a cargo de la investigación sobre las escuchas.

También están acusados de lo mismo e igualmente se declararon inocentes el exjefe de seguridad de News International Mark Hanna, los empleados de seguridad Lee Sandell y David Johnson y el chófer Paul Edwards.

Otro de los imputados este miércoles fue el excorresponsal de realeza del News of the World Clive Goodman -que en 2007 ya cumplió condena por "pinchar" teléfonos de la familia real-, que negó dos cargos de conspirar para cometer mala conducta en cargo público, uno entre agosto de 2002 y enero de 2003 y el otro entre enero y junio de 2005.

Los cargos de conspiración para instigar o cometer mala conducta en cargo público suelen referirse a pagos ilegales de periodistas a funcionarios a cambio de información, en otra de las múltiples ramificaciones de este caso.

Todos los procesados que comparecieron este miércoles ante el tribunal de Southwark fueron puestos en libertad bajo fianza hasta su próxima comparecencia en una fecha aún por precisar.

De acuerdo con EFE, el caso de las escuchas ilegales, que se produjo en 2011 y que aún se investiga, provocó gran escándalo en el Reino Unido e hizo que el primer ministro ordenara una investigación sobre las prácticas de la prensa.

De esta investigación, presidida por el juez Brian Leveson, salió la recomendación de que los periódicos mejoraran su autorregulación con un estricto estatuto apuntalado por ley que obligara a publicar correcciones y pagar multas en caso de abusos.

Según publicó EFE, los tres principales partidos británicos acordaron una fórmula para aplicar ese nuevo marco regulador, pero los grandes rotativos se opusieron a ello, al rechazar de plano la intervención política, y han propuesto un estatuto alternativo que todavía se está estudiando.