Rajoy busca un guiño socialista para seguir
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, anunció ayer que su partido “no va a apoyar ni entrar en un gobierno de Mariano Rajoy”, pero podría abstenerse, posición que no garantiza la reelección del candidato del Partido Popular (PP), a menos que los socialistas levanten su veto.
Madrid. El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, anunció ayer que su partido "no va a apoyar ni entrar en un gobierno de Mariano Rajoy", pero podría abstenerse, posición que no garantiza la reelección del candidato del Partido Popular (PP), a menos que los socialistas levanten su veto. Tras reunirse con Rivera y con el líder de Unidos Podemos, Pablo Iglesias, quien le expresó su conocida posición de rechazo a su candidatura, Rajoy se entrevistará hoy con el socialista Pedro Sánchez, a quien deberá convencer de que al menos facilite su investidura mediante la abstención. Esta es la única posibilidad que tiene Rajoy después de que Rivera le diera la espalda, consciente de que sus votos tampoco serían decisivos. "No queremos terceras elecciones y no vamos a estar en un gobierno del PP", dijo Rivera después de reunirse durante más de una hora y media con Rajoy en el Congreso de los Diputados, en el marco de las negociaciones que lleva a cabo el dirigente conservador para recabar apoyos a su investidura. El dirigente de centro informó además que la decisión sobre qué votará su partido en las sesiones de investidura lo decidirá hoy de forma colectiva toda la cúpula partidaria. No obstante, dejó entrever que la opción que plateará a sus compañeros es la abstención. Tras haber pedido la cabeza del líder del PP en varias ocasiones por considerar que está manchado por la corrupción que ha aflorado en el partido gobernante, Rivera sostiene ahora que no existe contradicción en su posición de facilitar la investidura. La eventual abstención de Ciudadanos no es suficiente para Rajoy, ya que necesita sumar más votos a favor que en contra para conseguir su reelección al menos en segunda votación –la primera requiere mayoría absoluta–, previendo el voto contrario del Partido Socialista (Psoe) y de Unidos Podemos. El PP tiene 137 diputados, y con los 32 de Ciudadanos llegaría a 169, menos de la mitad de los 350 del Parlamento. Después de Rivera, Rajoy se reunió con Iglesias, quien había anticipado que los 71 diputados de Podemos y sus aliados votarán en contra de su investidura.

