Quiebra de Grecia hace temblar a Europa
Los rumores de un inevitable "default" derrumbaron las bolsas del continente y extendieron los temores a otros países de la Eurozona.
Berlín, Atenas, Bruselas. Las bolsas europeas, con caídas de hasta el cuatro por ciento, vivieron ayer una jornada negra arrastradas por el desplome de los bancos, que ya han comenzado a descontar el impacto que tendría en sus cuentas la quiebra de Grecia y que se calcula en unos dos billones de euros. Todos los mercados europeos vivieron el impacto del rumor que circuló durante el fin de semana acerca de que Grecia está cerca de la bancarrota. Este temor hundió las bolsas, disparó las primas de riesgo de algunos países y castigó la cotización del euro.El economista jefe del banco danés Saxo, Steen Jakobsen, dijo ayer en Madrid que si se produjera la quiebra de Grecia, la banca europea necesitaría alrededor de dos billones de euros para recapitalizarse.La bolsa más castigada ayer, con un descenso del 4,03 por ciento, fue la de París, pues al efecto griego se unió un segundo factor, la probabilidad de que Moody's decida una próxima rebaja en la calificación de su deuda. El presidente del Banco de Francia (BDF), Christian Noyer, se vio obligado a salir en defensa del sector y aseguró que los bancos franceses pueden afrontar cualquier escenario. En cuanto al resto de los mercados europeos, Milán cedió un 3,89 por ciento; Madrid un 3,41 por ciento; Francfort, un 2,27; y Londres, 1,63 por ciento.Ayer, todas las miradas de los inversores apuntaron a Grecia tras un fin de semana en que se propagaron los rumores sobre su inmediata quiebra. El secretario de Estado de Finanzas griego, Filipos Sajinidis, reconoció que Atenas tan sólo tiene efectivo para pagar sueldos y pensiones hasta octubre, y que la llegada del sexto tramo del primer rescate es esencial para evitar el default .Varias autoridades europeas intervinieron también a lo largo del día para mostrar la voluntad de la Eurozona de no dejar caer a Grecia y estabilizar la divisa común y los mercados.A pesar de todos los rumores, entre ellos que la canciller Angela Merkel considera inevitable la quiebra griega, el gobierno alemán expresó ayer su convicción de que Atenas cumplirá con sus compromisos, mientras el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, consideró que las últimas medidas del Ejecutivo heleno, entre ellas un nuevo impuesto a los inmuebles, "van en la buena dirección", aunque evitó decir si serán suficientes.En sentido similar se pronunció el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, quien se mostró convencido de que Grecia va a cumplir sus compromisos de ajuste fiscal y reformas estructurales. Pero también ayer la agencia de calificación Moody's indicó que "la hipótesis de que Grecia pueda quebrar debido a la deuda pública creció nuevamente", lo que generó más dudas.El primer ministro griego, Yorgos Papandreu, afirmó a su vez en Atenas que su gobierno desmentirá a quienes especulan a favor de la quiebra del país y pidió el completo apoyo de sus parlamentarios para implementar reformas y recortes.El ajuste chocó con un paro de recaudadores de impuestos y una amenaza de empleados del ente eléctrico de sabotear el impuesto a la propiedad que se incluirá en la factura de luz.

