Que vengan los marcianos
Ni un anuncio de la Nasa sobre la supuesta vida extraterrestre logró distraer la atención sobrela catarata de revelaciones de WikiLeaks. Alejandra Conti.
El gobierno de Estados Unidos presiona a los servers que hospedan a WikiLeaks para que lo den de baja. La presión puede ser política o tecnológica. Esta última se logra realizando envíos masivos, o ataques de denegación de servicio (DDoS), que colapsan el sitio. El gobierno francés prefirió una vía más tradicional y prohibió alojar a WikiLeaks en servidores de esa nacionalidad. Los gobiernos intentan aplastar a WikiLeaks porque molesta, porque revela secretos importantes o al menos irritantes. Porque complica las relaciones de Washington con países de primera y segunda; o porque saca a la luz crímenes de guerra y negociados. Peor aún, porque promete empeñarse en revelar secretos non sanctos de grandes empresas y corporaciones.Supongamos que las medidas represivas tienen éxito. Si es así, cuando WikiLeaks no exista, ¿a quién se aplastará para evitar que revele verdades incómodas? Internet es hoy un medio de comunicación y si se lo controla o anula se anula la libertad de expresión y la libertad de acceder a la información. Eslo que sucede en China y es lo que parece que varios gobiernos occidentales querrían hacer.En agosto pasado, Noam Chomsky se hacía las siguientes preguntas sobre la creación de Julian Assange: "A WikiLeaks se le puede criticar su secretismo, la falta de transparencia. ¿De dónde sale el dinero? ¿Quién los apoya? ¿Cuántos donantes tienen y cuánto donan? ¿Cómo y en qué gasta sus fondos? ¿Pagan por obtener los secretos? Julian Assange ha prometido datos antes de final de año o al inicio de 2011. Para exigir transparencia hay que mostrarla. (…) Desconozco si Assange es trigo limpio, si se trata de un pervertido, un agente del FSB ruso, la CIA o el Mossad. No sé si es un Robin Hood, un loco o un héroe. De momento, hasta que sepamos más, lo que debería preocuparnos es el contenido de las revelaciones. Los crímenes impunes en Irak y Afganistán, por ejemplo".Cuatro meses y miles de revelaciones después, seguimos sin tener respuesta para la mayoría de las preguntas que se hacía Chomsky.Sin embargo, el famoso lingüista, siempre a la izquierda de casi cualquier estadounidense, rescataba algo: "Lo cierto es que hasta ayer nose hablaba aquí de cosas muy significativas. Por ejemplo, un caso que se descubrió en Faluya, Irak, que fue violentamente atacado en 2004 por las fuerzas estadounidenses y en el que estudios médicos descubrieron niveles de cáncer y leucemia mayores a los que se verificaron en Hiroshima".Además de Chomsky, hay quienes cuestionan la oportunidad de las revelaciones. ¿Por qué ahora, durante la presidencia de Barack Obama y no antes, durante los gobiernos de George W. Bush? ¿O la tecnología no daba?Hay miles de teorías dando vueltas en estos días. Barack Obama, a quien la derecha republicana da por fracasado, cuando no lo tilda de comunista, hace lo que puede contra el poder de los lobbies . Precisamente en estos días, los legisladores republicanos se unieron con un objetivo: no firmar una extensión de subsidios que beneficiaríaa millones de desocupados si a cambio el gobierno no accede a recortar los impuestos al dos por ciento más rico de la población (entre los que se cuentan esos mismos legisladores).A nivel internacional, Europa es escenario de una ofensiva inédita contra el Estado de bienestar, lo que pone en riesgo logros contundentes conseguidos por los trabajadores hace apenas unas décadas.En España, el desempleo llega al 20 por ciento y el 40 por ciento de los desempleados vive en hogares en los que nadie trabaja. Suena familiar, pero para Europa es una rareza, una pesadilla de la que no se pueden despertar.La única respuesta de los gobiernos es ajuste y recortes, medidas que perjudican indefectiblemente a los que menos tienen.Richard Adams, del diario británico The Guardian, decía el viernes: "Hay una bomba de tiempo esperando entre los cables (de WikiLeaks) no publicados todavía, desconocidos hasta ahora por los equipos de periodistas que trabajan en descifrarlos. Esa bomba está esperando para explotar". Que no extrañen entonces anuncios como el de la Nasa, que de golpe aseguró lo que siempre se cuidó de afirmar, que es posible la vida en otros planetas, aunque para explicar el descubrimiento debarecurrir a una bacteria terrestre. Es que la tecnología no alcanza para inventar un falso marciano que distraiga la atención de la gente.

