Putin dio un giro y aceptó las elecciones de Ucrania
Moscú pidió a los separatistas prorrusos que pospongan el referéndum del 11 de mayo. El Kremlin dijo que retiró tropas de la frontera ucraniana, pero EE.UU. no registró cambios.
Moscú.
En un giro inesperado en la cada vez más violenta crisis ucraniana, el presidente ruso, Vladimir Putin, sorprendió ayer al aceptar las elecciones de ese país y pedirles a los insurgentes prorrusos que aplacen su referéndum independentista. A su vez, anunció el retiro de tropas de las fronteras con Ucrania, aunque Estados Unidos respondió que no registró ningún movimiento en la zona.
“Pedimos a los representantes del sudeste de Ucrania, a los partidarios de la federalización del país, que aplacen el referéndum previsto para el 11 de mayo”, dijo Putin, y explicó que con ello se crearían “las condiciones necesarias para el diálogo” con el gobierno de Kiev.
El líder del Kremlin fue más allá en lo que parece un cambio de estrategia en relación a este conflicto al aceptar, por primera vez, las presidenciales adelantadas que las nuevas autoridades de Kiev tienen previsto celebrar el 25 de mayo.
Tras reunirse en Moscú con el presidente de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (Osce), Didier Burkhalter, que llegó en misión mediadora, el líder ruso concedió que esos comicios “son un paso en la buena dirección”.
Una afirmación muy alejada de la descalificación y falta de legitimidad que Moscú achacó a esta cita electoral convocada tras la llegada al poder en Ucrania de los opositores que derrocaron al presidente Viktor Yanukovich el 22 de febrero, en un “golpe de Estado anticonstitucional”, según el Kremlin.
El visto bueno de Rusia a estos comicios se produce después de una intensa presión política y diplomática por parte de la Unión Europea y Estados Unidos en los últimos días, y en coincidencia con la ofensiva militar lanzada por las autoridades ucranianas en el este y el aumento de la violencia.
Las potencias occidentales lanzaron alarmantes advertencias de que una cancelación de las elecciones significaría el caos para Ucrania y el fin de la ayuda prometida por el FMI para salvar al país del colapso financiero.
Para matizar su cambio de postura, el presidente ruso también conminó a Kiev a suspender la ofensiva militar contra los bastiones prorrusos de la región de Donetsk, que causó varias decenas de muertos entre milicianos y militares.
A su vez, Putin aseguró que Rusia retiró sus tropas de la frontera con Ucrania para trasladarlas a sus bases y polígonos de entrenamiento regular, algo que también era causa de tensión entre Moscú y Kiev.
Por su parte, el gobierno de Estados Unidos indicó que el apoyo de Putin a las elecciones en Ucrania es “un paso que ayuda”, pero
insuficiente para la reducción de la escalada de la tensión en la zona. “Rusia puede hacer mucho más para reducir la tensión”, expresó el
Departamento de Estado.
En cuanto a la movilización de tropas rusas, un vocero del Pentágono expresó: “No vimos cambio en la postura de la fuerza rusa en la frontera”.
El primer ministro visita el frente de batalla
“Quiero darles las gracias”. El primer ministro de Ucrania, Arseni Yatseniuk, visitó ayer a la tropas que combaten a las milicias prorrusas junto a la ciudad de Slaviansk, principal bastión de los separatistas, para demostrar que el gobierno comienza a recuperar el control de la situación en el sudeste del país. “En nombre del gobierno de Ucrania, quiero darles las gracias e inclinarme ante el hecho de que estén defendiendo el país bajo las balas. Muchas gracias por su heroísmo, arrojo y voluntad”, les dijo Yatseniuk a los soldados.

