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Pusieron precio a la cabeza de Kadhafi

Los rebeldes intentan que el círculo íntimo del acorralado líder libio sea el que lo traicione. Tropas leales al gobernante atacaron ayer su palacio en Trípoli, que había caído el martes en manos de opositores.

25 de agosto de 2011 a las 12:01 a. m.
El País, de Madrid, y Agencias EFE, AP y Télam
Pusieron precio a la cabeza de Kadhafi

Trípoli. "El Consejo Nacional de Transición anuncia que a cualquiera del círculo próximo a (Muamar) Kadhafi que lo mate o lo capture, se le dará una amnistía o perdón por cualquier crimen que haya cometido", anunció ayer Abdel Jalil, presidente del CNT, en una rueda de prensa. Según Jalil, un empresario de Bengazi, sede del CNT y principal bastión insurgente, ofreció además una recompensa de alrededor de un millón de euros o 1,7 millón de dólares para quien consiga la captura o entregue al casi depuesto gobernante, quien ayer pidió "limpiar el país de ratas" desde un lugar desconocido. Un portavoz del CNT había dicho poco antes que los rebeldes asumían que Kadhafi se encontraba todavía en Libia, aunque no tenían idea dónde podía estar. "Creemos que está en Trípoli o cerca de Trípoli", afirmó el portavoz, Guma el Gamaty, a la BBC de Londres. "Tarde o temprano lo vamos a encontrar, y espero que sea detenido vivo, así es como nos gustaría capturarlo. Porque si se resiste, morirá".Según los sublevados, los kadhafistas bombardearon ayer varios barrios de la capital y su fortín, Bab al Aziziya, que cayó en manos de los rebeldes el martes. Las calles de la capital libia lucieron ayer casi desiertas y sólo se veían milicianos y periodistas. Al menos, los 35 periodistas que permanecían atrapados y vigilados por los fieles a Kadhafi en el lujoso Hotel Rixos fueron liberados, informó en su edición digital el diario español El País. Poco después, el gobierno estadounidense anunció que periodistas de su país que habían sido secuestrados estaban en libertad. En cambio, anoche no era clara la situación de cuatro reporteros italianos, quienes quedaron en poder de kadhafistas que tomaron el auto en que viajaban y mataron a su conductor entre Zawiya y Trípoli.Aunque anoche los rebeldes aseguraban controlar casi toda la ciudad, en muchas zonas todavía tenían lugar combates entre los sublevados y los seguidores del gobernante libio. El País informó además que en diversos puntos de la ciudad se observaban columnas de humo, mientras en los distritos del sur se vivía un intenso fuego cruzado debido a rumores que indicaban que Kadhafi podía encontrarse escondido allí.Los tiroteos que saludan el anochecer y la llegada del Ishtar para romper el ayuno del Ramadán son el recordatorio de que la revuelta popular no ha concluido su propósito de prender al coronel, cuyo paradero se desconoce, aunque los rebeldes sitúan a su hijo Jamis al frente de los últimos resistentes.Jamis, comandante de una de las más temidas brigadas kadhafistas en los frentes occidental de Zawiya y oriental de Ras Lanuf estaría ofreciendo su última defensa, que los milicianos rebeldes dan por inútil.En tanto, el número dos del régimen de Kadhafi y el ministro de Salud se unieron ayer a los rebeldes. Khalifah Mohammed Ali y Mohammed Hijazi declararon su lealtad a las fuerzas rebeldes durante una entrevista retransmitida por la televisión Al Arabiya.Confiados en la victoria definitiva, los rebeldes se aprestan a iniciar una compleja y larga transición mientras preparan el asalto a Sirte, ciudad natal del ilocalizable líder libio, Muamar Kadhafi, y último bastión leal al antiguo régimen.Según Abdala Abu Arafa, uno de los portavoces castrenses de la oposición, los insurrectos iniciaron negociaciones con jeques y líderes tribales de la urbe para que ésta se entregue sin derramamiento de sangre.En tanto, el Consejo de Seguridad de la ONU someterá a votación hoy un proyecto de resolución presentado por Estados Unidos para desbloquear 1.500 millones de dólares de fondos libios y entregarlos a los rebeldes para suplir "las necesidades humanitarias" de Libia.