Por Siria, Trump y Putin ya no parecen tan amigos
EE.UU. llamó “incompetente” al Gobierno ruso. Moscú y Teherán condenaron la “acción agresiva” contra Assad
Washington. La repentina decisión de Estados Unidos de bombardear el jueves una base militar con control del Gobierno sirio de Bachar al Assad y respaldo de Rusia e Irán está tensando las relaciones entre el presidente Donald Trump y su colega ruso, Vladimir Putin. Se suponía que ambos buscaban una convivencia, para aliarse ante al terrorismo yihadista. Ahora eso parece cambiar.
Ayer, el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, calificó a Rusia de “incompetente” por haber permitido que Siria mantuviera las armas químicas que la semana pasada el régimen de Al Assad arrojó sobre una población siria con control rebelde. Eso fue lo que, a la postre, determinó el bombardeo estadounidense, según la administración Trump. En 2013, luego de otro ataque, Rusia, aliado de Assad junto con Irán, se comprometió a evitar que eso volviera a suceder. Las declaraciones de Tillerson confirman la idea que le adjudican haber expresado en privado: que la relación con Rusia ha vuelto a ser la normal, un vínculo de fricción.
Tillerson, viejo conocido de Putin por haber sido ejecutivo de la industria petrolera, hizo estos comentarios dos días antes de aterrizar mañana en Moscú, en un encuentro que, antes de esta crisis, iba a ser de dos gobiernos “amigos”. Por si fuera poco, la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, dijo en CNN que Trump no descarta nuevas sanciones contra Moscú y Teherán por su respaldo a Al Assad.
Rusia e Irán tampoco se quedan atrás. Ayer, tanto Putin como el líder iraní, Hassan Rohani, reiteraron su condena al ataque estadounidense contra Siria, en una conversación telefónica que mantuvieron a instancias de Teherán.
“Ambos destacaron que son inaceptables acciones agresivas de Estados Unidos contra un Estado soberano”, informó el Kremlin.

