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Por qué el nombre de la India fue borrado oficialmente y ahora se llama Bharat

Bharat está rodeado de profundas connotaciones religiosas y míticas, pero también políticas y culturales. El cambio se produce en medio de fuertes tensiones religiosas y políticas.

09 de septiembre de 2023, 00:02
Por qué el nombre de la India fue borrado oficialmente y ahora se llama Bharat
Banderas con el nombre de Bharat en un partido de cricket.

Si Alberto Fernández recibió en sus manos, lo que es improbable, el programa y las invitaciones protocolares oficiales de la Cumbre del G-20 que empieza este sábado en Nueva Delhi, podría haberse sorprendido de que eran suscritas por el primer ministro de Bharat, Shri Narendra Modi.

El primer ministro de India, Narendra Modi
El primer ministro de India, Narendra Modi

La información que la Cancillería le habrá acercado para la ocasión explicará que el nombre de India fue oficial y directamente borrado por sus máximas autoridades. La “carpeta” dirá que esta sustitución ya ocurrió antes y, notablemente, en la Cumbre de la Asean, el pasado mes de mayo, oportunidad en que para el país anfitrión, Indonesia, no debe haber sido sólo un detalle.

La India y Bharat son ambos nombres oficiales y constitucionales. El primero tiene una aplicación internacional generalizada y el segundo es usado internamente a todo nivel.

También es correcto y usual, aunque más académico, Indostán, que refiere y comprende además a todos los países de la península indostánica y herederos de la cultura o la civilización india.

Según los impulsores de la sustitución, el Partido Popular Indio (BJP) en el poder, se impone la eliminación, ya que el término India –de origen persa– debe ser sustituido por el sánscrito Bharat, pues aquel contiene implicancias coloniales que deben ser erradicadas.

Una palabra religiosa y política

Bharat está rodeado de profundas connotaciones religiosas y míticas, pero también políticas y culturales. Su uso tiene más de dos mil años y el Bhagavad-Gita (B:G) contiene claras explicaciones y descripciones del término.

Bharatavarsa, del que deriva, según BG 2.1 –con la aclaración de que se trata de fuentes occidentales–, significa todo lo creado, el mundo en su totalidad cuya capital es Hastinapura –que le da el nombre a una amplia red de escuelas de yoga–, contiene implicaciones cósmicas que derivan necesariamente en consideraciones políticas.

Según el libro sagrado hinduista, el mundo se fue partiendo; se extiende hoy en África, Europa, América.

En un sentido geográfico más restringido, Bharat es un espacio indefinido de la Península Indostánica, que comprende también a territorios de Indonesia y de Paquistán.

La incidencia del nacionalismo en el cambio de nombre

Desde la llegada del nacionalismo al poder, hace casi 10 años, el autoritarismo étnico y religioso que encabeza Narendtra Modi se ha incrementado de manera notable, afectando, más allá de los dalit y otros marginados por la vigencia del sistema de castas, la libertad religiosa y la vida cotidiana misma de musulmanes, cristianos y otras minorías.

En los últimos meses, una verdadera embestida nacionalista viene acompañada por la sustitución de nombres de ancestros islámicos, algunos varias veces centenarios, como los derivados del Imperio mongol.

Escena de la protesta por la violencia en el estado de Manipur, en Srinagar, Cachemira, el 24 de julio de 2023.  (Foto AP /Mukhtar Khan)
Escena de la protesta por la violencia en el estado de Manipur, en Srinagar, Cachemira, el 24 de julio de 2023. (Foto AP /Mukhtar Khan)

A manera de ejemplo: a principios del pasado mes de agosto, en Nuh, ciudad del estado norteño de Haryana, fueron demolidas hasta los cimientos más de 300 propiedades particulares y comerciales de musulmanes con equipos provistos por autoridades estatales a la facción derechista Vishwa Hindu Parishad.

Una alianza política llamada “India”

Hay también un motivo político inmediato. En 2024 se celebrarán elecciones generales en la India, o Bharat, y por primera vez desde que el BJP resultó triunfante parece estar en peligro su permanencia y la del propio Modi en el poder.

Todos los partidos de la oposición se han unido en una coalición, llamada Indian National Development and Inclusive Alliance, India (Alianza Nacional e Inclusiva para el Desarrollo).

India, obviamente, es un nombre de fuerte simbología electoral. La eliminación oficial del nombre hasta ahora más conocido tiene implicancias políticas tan profundas como también aprovechamientos de oportunidad.

La campaña nacionalista para erradicar de la Constitución el nombre de India, algo que puede suceder en cualquiera de las próximas sesiones parlamentarias, acentúa el discurso contra el colonialismo inglés, utilizando términos como “esclavitud colonial” o “imposición de los Raj”, y otros que atacan directamente el nombre de la coalición opositora en pleno proceso electoral.

Ola anticolonialista

Merece un análisis particular el concepto global de Bharat, o Bharata, en el que la religiosidad de Narendra Modi y su rol como jefe de uno de los estados más poderosos del mundo no está separado de los eventos de meditación muy concurridos a los que suele convocar en sus viajes internacionales.

Bharata Varsa es la figura mítica del primer gran emperador en conquistar esas tierras del Indo.

En la última década del siglo pasado, tuvo gran difusión en América el furibundo ataque al colonialismo español y hace 10 años comenzó lo que algunos llaman la “Primavera Africana”, con ataques al colonialismo francés en lo que fue su paciente construcción de un patio trasero en África, la Francafrique, de la que tanto se habla en estos días.

Pareciera que con la restauración nacionalista en la India le toca el turno al colonialismo inglés.

De la misma manera que en las abruptas expresiones de movimientos de extrema derecha de Europa, América o Medio Oriente, cuestionan estos nacionalismos los sistemas coloniales o neocoloniales pasados o presentes, traen consigo el signo explícito de la exclusión del extranjero y lo distinto, y con ello tensiones que agravan seriamente la fractura de la raza humana que parece denunciar el propio Bhagavad-Gita, cancelando a la otredad hasta la desaparición misma.