Plazos, cifras y otro “round”
La sesión de jura de la nueva Asamblea Nacional venezolana estuvo enmarcada por tensas horas previas, fuertes cruces verbales en su desarrollo y por un portazo del oficialismo a poco de que el nuevo titular del Parlamento unicameral, Henry Ramos Allup, pronunciara su mensaje inaugural.
La sesión de jura de la nueva Asamblea Nacional venezolana estuvo enmarcada por tensas horas previas, fuertes cruces verbales en su desarrollo y por un portazo del oficialismo a poco de que el nuevo titular del Parlamento unicameral, Henry Ramos Allup, pronunciara su mensaje inaugural. El veterano dirigente del partido Acción Democrática (AD), escogido por la Mesa de Unidad Democrática (MUD) para sentarse en los próximos cinco años en el sillón que ocupaba hasta ayer Diosdado Cabello, dejó claras sus prioridades. Entre ellas, la "amnistía para presos políticos y exiliados" y la preparación, en seis meses, de una "vía constitucional" para forzar la salida del presidente Nicolás Maduro. En esos seis meses, que según Ramos Allup fueron pautados por la MUD en julio de 2015 y comenzaron a contarse a partir de ayer, debe decidirse el destino del gobierno. Entre las posibilidades que barajan los opositores está el referéndum revocatorio de Maduro, quien llegó al Palacio de Miraflores tras ganar las presidenciales de abril de 2013 y tiene mandato hasta mediados de 2019. Ese revocatorio puede impulsarse una vez que el jefe de Estado haya cumplido la mitad de su período y, si Maduro perdiera el referéndum, habría que llamar a nuevas elecciones.Las otras hipótesis que la MUD contempla son una renuncia voluntaria del presidente (hoy impensable), una enmienda constitucional o una Asamblea Constituyente, supuestos para los cuales es clave la mayoría calificada de dos tercios de la AN que la oposición piensa hacer valer y el oficialismo venezolano puso ayer en compás de espera.Días atrás, el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) impugnó a nueve diputados opositores electos. Finalmente fueron cuatro los legisladores (tres opositores y un oficialista por el estado Amazonas) a quienes el Tribunal Supremo privó de sus credenciales necesarias para la jura de ayer. Así, el bloque de la MUD quedó transitoriamente en 109 y no 112 bancas y el chavista en 54 y no en 55. "Somos 112", rezaban carteles en manos de antichavistas en el recinto, mientras otros dirigentes alegaban que esta relación de 109 sobre 163 habilitados puede validarse como mayoría de dos tercios si la Justicia no se expide pronto. "Amnistía ¡ya!", exigían otros mensajes en las gradas, uno de ellos levantado por Lilian Tintori, esposa del opositor preso Leopoldo López.Antes de que dejara la sala, la voz más aplaudida del chavismo fue la del jefe de bancada Héctor Rodríguez, quien dijo que la revolución no va retroceder. Carteles con fotos de los 43 muertos por las "guarimbas" de 2014 se levantaban en manos oficialistas mientras el joven parlamentario refutaba los pedidos de liberar a quienes endilgó responsabilidades por esas muertes.Después, una cesión de la palabra de Allup al también opositor Julio Borges dio pie a la bancada chavista para alegar una violación de reglamentos y abandonar el recinto. En calles cercanas a la AN, legisladores oficialistas, entre ellos la primera dama Cilia Flores, prometieron a seguidores defender sus derechos.A esa hora, uno y otro bando cantaban victoria en este round, ínfima porción de otra pelea que recién empieza.

